Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE
Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE - EFE

Javier Fernández retrasará al máximo la celebración del congreso del PSOE

Los críticos sospechan que la gestora sólo busca allanar el camino a Susana Díaz

MadridActualizado:

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, no quiere que el Comité Federal del 14 de enero se convierta en otro pandemonium como el del uno de octubre, entre los partidarios de Susana Díaz, los de Pedro Sánchez y, ahora tambien, la supuesta «tercera vía» (Patxi López). Por eso, ayer, cuando anunció que el sábado 14 habrá reunión extraordinaria del máximo órgano entre congresos, su portavoz, Mario Jiménez, reveló que Fernández realizará una ronda previa con todos los barones para conocer sus opiniones sobre el «calendario político» y llevará una propuesta. Una agenda de la que no desveló más datos que el hecho de que el congreso que enfrenta a todas las familias socialistas entre sí será «antes del verano». Es decir, de mayo a julio.

Para empezar, el 14 de enero no se va a convocar el XXXIXCongreso Federal. Hacerlo conllevaría cerrar el censo –todavía está pendiente de decidir si los 17.000 afiliados del PSC votarán o no en esas primarias–, decidir la fecha de las primarias entre los posibles candidatos y aprobar la reglamentación de las mismas. Porque no es lo mismo que el requisito del 5% de avales para poder competir –aproximadamente 8.500– se mantenga tal cual, que subirlo al 10% o al 15% de militantes.

Y los críticos sospechan que tanto retraso en la convocatoria del cónclave solo busca allanar el terreno a Susana Díaz por parte de la gestora para apartar a posibles rivales. Mario Jiménez explicó que del Comité federal del sábado 14 de enero saldrá un calendario «bastante aproximado»; esto es, se aprobarán las conferencias sectoriales sobre la ponencia, que culminará en otra cita del máximo órgano entre congresos; Ahí sí se ratificarán los cambios en la ponencia y se dará luz verde a la fecha del congreso.

Miradas de reojo

Lo que parece claro hasta el momento es que tanto Díaz como Sánchez se miran de reojo y no parecen tener interés en disparar primero, dando ventaja al adversario que llega más tarde. La apertura de una sede `pirata´ en Ferraz 10 por parte de los sanchistas de la plataforma Recupera PSOE ha venido a enrarecer el clima interno y ha obligado a desmarcarse a todos los referentes de esa corriente, empezando por el propio exlíder. Algunas informaciones sostienen que Díaz dará el paso en este mismo mes de enero para despejar así las dudas –se habla incluso del domingo 15, al día siguiente del Comité Federal–, pero no hay nada confirmado. Igualmente, los nervios se están apoderando de los partidarios del exsecretario general y los partidarios de Patxi López. Los sanchistas se reunieron justo antes de Navidad para proclamarle «el mejor candidato», un gesto dirigido a disipar sus dudas y que hizo polvo a la candidatura del exlendakari, cuyo sueño es que Sánchez dé un paso atrás para agrupar en torno a él todo el antisusanismo que hay en el PSOE.

El 4 de noviembre ya enseñó sus credenciales con la publicación en El País del artículo «Un nuevo proyecto para un nuevo siglo». No logró gran eco, todavía en plena guerra fratricida entre pedristas y susanistas, y a finales de enero va a volver a la carga con ocasión de la presentación de un libro sobre la historia del socialismo vasco; para entonces, le gustaría que Sánchez ya se hubiera retirado y a eso han ido dirigidas las presiones de los últimos meses sobre Sánchez de barones como la vasca Idoia Mendia, la balear Francina Armengol, el riojano César Luena o Miquel Iceta. No quieren a la andaluza en la Secretaría General del PSOEpero piensan que Sánchez ya no puede ser un «candidato de unidad» después de lo que pasó en el Comité Federal del uno de octubre.

Abril o «antes del verano»

Ayer, antes de entrar a la reunión de la gestora, los críticos, el expresidente balear Francesc Antich y el riojano Francisco Ocón, «mano derecha» de Luena, insistió en que el congreso debería celebrarse en abril sin esperar más. En la posterior rueda de prensa en Ferraz, lo único que consiguieron arrancar los periodistas a Mario Jiménez es que el XXXIX Congreso será «antes del verano»; entre mayo y julio. Javier Fernández va a tener que lidiar en estos diez días hasta el Comité Federal del sábado 14 con dos posiciones aparentemente irreconciliables que esconden un pulso por ver quien lleva la iniciativa política: Díaz y los barones que la apoyan, Javier Lambán, Ximo Puig, Javier Fernández, Emiliano García-Page y Guillermo Fernández Vara, y el resto.

En las últimas semanas tanto Vara como García-Page han dado señales de que estarían dispuesto a entablar una negociación de «tercera vía» para evitar el inevitable «choque de trenes» que partiría el PSOE si hay primarias Pedro Sánchez/Susana Díaz.

Jiménez dijo ayer que aprobarán «la fecha que mejor responde al trabajo que tiene por delante el partido». Una vez conozca sus opiniones, la Gestora se volverá a citar, la semana próxima, para acordar la propuesta que se llevará al Comité Federal. «La Gestora llevará una propuesta al Comité Federal que será fruto de su posición y del diálogo también con los representantes y los responsables del partido», remató el portavoz. Mientras tanto, entre bambalinas se producen reuniones de unos y otros, viendo cómo se puede pillar con el paso cambiado al adversario. El lunes, en Madrid, cenó Susana Díaz con dos de sus principales apoyos, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente valenciano, Ximo Puig.

Preguntado por si se habló del congreso en la cena, Puig aseguró a los periodistas que «no excesivamente», aunque reconoció que «sería absurdo no hablar del partido». Aseguró que el encuentro fue de «carácter personal». La presidenta de la Junta de Andalucía está realizando una ingente labor de captación de fieles en aquellas federaciones que se le muestran más esquivas a apoyarla en el XXXIX Congreso Federal del PSOE. De las fechas en que sea el cónclave puede depender su victoria o no.