El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, y el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, este miércoles en el Congreso
El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, y el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, este miércoles en el Congreso - Jaime García

¿Qué consecuencias tendrá para Rajoy la retirada del apoyo de Rivera?

El artículo 155 seguirá vigente y los Presupuestos se aprobarán. Cs solo endurecerá sus críticas al Gobierno por Cataluña

MadridActualizado:

El anuncio del presidente del Ciudadanos, Albert Rivera, de que retira su apoyo al Gobierno en la crisis catalana suena muy grandilocuente, pero no tendrá efectos prácticos para la estabilidad del Ejecutivo de Mariano Rajoy. El artículo 155 se mantiene, los Presupuestos seguirán su camino porque han sido ya negociados y aprobados, dijo el propio Rivera, y el pacto de investidura de momento se mantiene.

La formación naranja ha realizado este anuncio únicamente para tener un salvoconducto que le permita convertir la crisis catalana en territorio de guerra política con el PP, rompiendo la unidad de los partidos constitucionalistas frente a los partidos separatistas catalanes.

Esta voz única fue acordada por el jefe del Gobierno con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, en las semanas previas a la celebración de la consulta ilegal del 1-O como señal de fortaleza frente al independentismo.

Pero disipado el riesgo de una secesión a la fuerza en Cataluña, la formación naranja ha vuelto a echar cuentas y en su cálculo considera que, electoralmente, tiene más rédito denunciar los errores que haya podido cometer el Gobierno en la gestión de la crisis que seguir prestando apoyo. Sobre todo ante el votante de derechas que es el nicho que se disputan ahora PP y Ciudadanos, y en cuya atracción confía esta formación para dar el salto y superar en intención de voto a los populares.

Ciudadanos, de hecho, ya venía apuntando maneras y desde que comenzó el año había sido crítico con el posible uso de fondos públicos para la celebración de la consulta del 1-O. Rivera exigió a Rajoy que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, asumiera responsabilidades políticas por no haber controlado suficientemente el uso que la Generalitat hizo del Fondo de Liquidez Autonómica y el presidente del Gobierno se implicó personalmente al afirmar que ni un euro público se había dedicado a la consulta ilegal. A partir de ahora, Ciudadanos lanzara muchos más ataques como éste al Ejecutivo, siempre con la base de que está siendo blando y actúa con complejos en Cataluña.

Las palabras de Rivera, no en vano, provocaron preocupación en el PP. Su coordinador general, Fernando Martínez-Maillo, se citó en los pasillos de la Cámara Baja con el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, para conocer el alcance del anuncio. Pero volvió relajado considerando todo una «pataleta infantil», del líder naranja.

Una de las claves que ha provocado el «estallido» de Rivera es la decisión del Gobierno de no recurrir el voto telemático de Comin y Puigdemont en el Parlament. Desde el Ejecutivo aseguran que si no lo han presentado es porque sus servicios jurídicos se lo desaconsejaron por falta de legitimidad. Sin embargo, fuentes de Ciudadanos aseguran tener también informes propios de los servicios jurídicos del partido que apuntan a que el recurso sí que tendría legitimidad.

Asimismo, desde Ciudadanos se critica que el Gobierno no le haya pasado el informe jurídico, «como sí que ha hecho en otras ocasiones con otros recursos», a lo que Maillo ha contestado que si ese es el problema, se lo enviarán. Sin embargo, a los de Rivera no les vale con que les envíen el informe, aunque manifiestan que estarían «encantados». «El Gobierno tiene que actuar sin complejos ante el idependentismo», insisten.