Los portavoces de Junts per Catalunya Elsa Artadi y Eduard Pujol en el Parlament
Los portavoces de Junts per Catalunya Elsa Artadi y Eduard Pujol en el Parlament - INÉS BAUCELLS

En marcha la maquinaria para lograr una investidura «in extremis» en Cataluña

El Gobierno publica en el Diari Oficial de la Generalitat (el BOE catalán) la ley para investir a distancia, paso necesario para recurrirla y forzar el paso al lado de Puigdemont a favor de otro candidato

BARCELONAActualizado:

A menos de dos semanas para que acabe el plazo para investir a un nuevo presidente de la Generalitat, el Gobierno ha forzado la puesta en marcha de los mecanismos que evitarán unas nuevas elecciones en Cataluña. Así las cosas, hoy ha sido publicada la reforma de la Ley de la Presidencia en el Diari Oficial de la Generalitat (Dogc), paso necesario para que esta pueda ser vetada por el Tribunal Constitucional y acabe así la «ventana de oportunidad» diseñada por los independentistas para investir a Puigdemont.

Publicarla en el Dogc -ente que controla el Gobierno central gracias a la aplicación del artículo 155 de la Constitución- es un trámite necesario para poder recurrir la ley que debía servir para investir a Puigdemont a distancia. Asimismo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha convocado para esta mañana el Consejo de Ministros en una reunión extraordinaria en la que se decidirá recurrir formalmente la reforma, lo cual implicará la suspensión automática de la ley.

Extracto del DOCG en el que se menciona la Ley de la Presidencia
Extracto del DOCG en el que se menciona la Ley de la Presidencia - ABC

Sin la «ventana Puigdemont»

Una vez que se acuerde el recurso, se prevé que el Ejecutivo lo presente hoy mismo ante el Constitucional y, previsiblemente, lo admitirá también hoy mismo a trámite. En caso de producirse esa admisión a trámite, la norma quedaría suspendida automáticamente, lo que impediría de facto que pudiera prosperar la idea de investir a Puigdemont a distancia, escenario que ya dan descartado hasta en las filas del propio partido de Puigdemont. «Si no hay ventana para investir al presidente Puigdemont, en este momento, se investirá a otra persona antes del día 14», señaló ayer a primera hora la portavoz de Junts per Catalunya Elsa Artadi.

En cualquier caso, otra incógnita a resolver es si otra candidatura dentro del independentismo cuenta con los votos suficientes para superar un debate de investidura. En este contexto, la admisión a trámite por parte del TC del recurso de amparo presentado por Ciudadanos contra los acuerdos de la Mesa que autorizaron el voto delegado abrió ayer una nueva vía en cuanto a la posibilidad de que Puigdemont y Toni Comín (ERC), ambos huidos de la Justicia española, puedan seguir ejerciéndolo en los próximos días. El pleno del máximo órgano de garantías no aceptó las medidas cautelarísimas que pedía Cs, pero sí ha abierto una pieza de suspensión en la que ha dado tres días a Fiscalía y recurrente (Cs) para que informen sobre esta posible suspensión.

En manos del TC

De esta manera, el sustituto de Puigdemont está en manos de la decisión del TC. Si el pleno de investidura -cuya convocatoria es potestad exclusiva de Roger Torrent- se celebra antes de que el TC se posicione sobre esta suspensión, no antes del sábado, la suspensión caería en saco roto. Y situaría al Parlamento catalán en otra situación inédita. En este sentido, en JpC trabajan con la hipótesis de que Puigdemont y Comín sí podrán votar. Si no fuera así, JpC y ERC sumarían 64 escaños -por 65 de la oposición, y los cuatro diputados de la CUP volverían a ser determinantes. Quedando así la investidura en el mismo callejón sin salida que llevó a Artur Mas a renunciar a su candidatura en 2014 el día antes del límite para la disolución automática del Parlament. Un curioso precedente que el independentismo no quiere repetir.