La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau y el cabeza de lista de los comunes, Xavier Domènech, durante la asamblea de Catalunya en Comú que votó ayer su lista electoral para las elecciones del 21D - EFE

Las bases del partido de Ada Colau votan a favor de romper el pacto con el PSC en Barcelona

Barcelona en Comú ha decidido romper el pacto con el PSC en el Ayuntamiento con el 54,18% de los votos

BARCELONAActualizado:

La militancia de Barcelona en Comú ha votado a favor de romper el pacto de gobierno que mantienen con el PSC en Barcelona por el apoyo de los socialistas catalanes a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, con lo que la formación que lidera Ada Colau gobernará ahora en solitario.

En una rueda de prensa, el portavoz de Barcelona en Comú, Enric Bàrcena, ha anunciado que en la consulta interna convocada para decidir si se rompía con el PSC han participado un total de 3.800 personas -aproximadamente el 40 % del censo- y que han votado a favor 2.059, un 54,18 % del total.

El «no»' ha cosechado 1.736 votos, un 45,68 % del total, mientras que ha habido 5 votos en blanco, un 0,13 % del total.

La consulta, que ha sido la que ha contado con una mayor participación entre las que ha realizado hasta ahora el partido, se ha realizado entre el jueves pasado y esta medianoche, y se preguntaba a la militancia de Barcelona en Comú si «dado el apoyo» del PSC al artículo 155 de la Constitución había que «poner fin» a ese pacto municipal.

Barcelona en Comú tendrá ahora la gobernabilidad más complicada, dado que dispone de 11 concejales sobre un total de 41, y el PSC le aportaba otros cuatro.

El grupo municipal Demòcrata (PDeCAT) dispone de nueve concejales, ERC tiene cinco, los mismos que Ciudadanos, el PPC tiene tres, los mismos que la CUP, y hay un concejal no adscrito.

«Lamentamos la situación a la que hemos llegado», ha afirmado el primer teniente de alcalde de la ciudad, Gerardo Pisarello, que ha criticado que el PSC se haya situado «junto al PP y a Ciudadanos» en una posición favorable a la aplicación del artículo 155 que «incluso sus propias bases y algunos alcaldes han rechazado de manera clara».

Pisarello, a quien han flanqueado todos los miembros de la nueva dirección ejecutiva de BComú, ha dicho que «esta consulta no habría sido necesaria» si el PSC «hubiera consultado a sus bases sobre el 155».

«Recentralización autoritaria»

Ha considerado que el pacto de gobierno entre la formación de Colau y los socialistas, que ambos grupos suscribieron en mayo de 2016, ha tenido «efectos muy positivos» pero que «desgraciadamente» el PSC ha decidido «abandonar el espacio de diálogo» que se «sintetizaba» en posicionarse contra el 155 y contra una declaración unilateral de independencia.

En este sentido, ha señalado que »la aplicación del 155 por parte del gobierno del PP es una pieza más de un proceso de recentralización autoritaria que también está afectando al mundo municipal», y ha puesto como ejemplo la intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid por parte del Ministerio de Hacienda.

Los presupuestos municipales, en peligro

La gobernabilidad de la ciudad se complica ahora de forma evidente, aunque BComú ha afirmado que no va a buscar pactos permanentes con otras fuerzas sino que intentará llegar a acuerdos puntuales que «consoliden» sus principales líneas de actuación política.

Pisarello ha asegurado en este sentido que su formación sigue compartiendo «muchos objetivos de ciudad» con el PSC, por lo que ha considerado que ambas formaciones seguirán llegando a acuerdos.

Una de las cuestiones que se puede complicar más es la aprobación de los presupuestos municipales, aunque el primer teniente de alcalde ha asegurado que su formación tiene «una buena propuesta presupuestaria» y se ha mostrado convencido de que lograrán que encontrar puntos en común con los otros grupos.

Reacción en el PSC

En respuesta, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha señalado que Colau no es de fiar, ya que no se posicionó en la consulta de su formación (Barcelona en Comú) y ahora se esconderá en que la decisión la han tomado las bases del partido.

Tras la ruptura del pacto de gobierno en Barcelona, ha señalado: «Entre Barcelona y la independencia, (Colau) ha escogido la independencia; entre la estabilidad y la inestabilidad, ha escogido inestabilidad; entre un gobierno de izquierdas y plegarse a las exigencias de Xavier Trias y Alfred Bosch, ha escogido lo segundo. A partir de hoy, nosotros no podremos mirar de la misma manera a la gente de los comunes».