Emilio Saracho tomó las riendas del banco antes de ser intervenido
Emilio Saracho tomó las riendas del banco antes de ser intervenido - REUTERS

Botín devaluó un 70% el ladrillo de Popular para sanearlo rápido

La entidad perdió 12.218 millones hasta junio y aflora una morosidad del 21,3%

MadridActualizado:

El Santander aplicó un duro ajuste contable al Popular para sanearlo que ha llevado a esta entidad a aflorar pérdidas récord. El que fuera sexto banco del país perdió entre enero y junio de este año 12.218 millones de euros, según las cuentas que ha publicado este viernes. La mayor parte de esos «números rojos», el 63%, se debe a que el Santander devaluó casi un 70% sus activos inmobiliarios para aflorar morosidad y acelerar la enajenación de créditos e inmuebles.

El grupo presidido por Ana Botín ha hecho saneamientos en el Popular por 11.181 millones. El 70%, 7.779, se corresponde con las provisiones para cubrir la morosidad de la financiación inmobiliaria y los inmuebles adjudicados. Así, las cuentas del primer semestre de 2017 desvelan una morosidad del 21,32%, frente al 14,42% que registraba un año antes, y la cobertura de los activos pasa del 47,77% al 64,71%.

Eso evidenciaría que los antiguos gestores del Popular, a los que la Fiscalía Anticorrupción ya ha pedido investigar por posible falsedad contable y manipulación de precios, no tenían reconocida toda la morosidad inmobiliaria que acarreaba el banco. Ahora bien, fuentes del mercado apuntan además a que en procesos de resolución y venta como este el comprador suele aplicar drásticos ajustes, incluso más fuertes de lo habitual.

Ese ajuste del 70% coincide con el que aplicó al 51% de la cartera de 30.000 millones en activos inmobiliarios del Popular que solo dos meses después, a principios de agosto, vendió a Blackstone. Esas provisiones hechas en junio permitirían después al Santander vender con descuentos de esa magnitud y así acelerar su saneamiento.

La firma auditora del Popular, Pwc, contra el que también dirigen las primeras demandas judiciales, aclaraba ayer en su informe de auditoría que esa estrategia de desinversión y el hecho de aplicar criterios propios de una fase de resolución, hace que las tasaciones hechas ahora no se hagan con los mismos criterios y no sean comparables a las de 2016.

El ajuste incluye también 872 millones para sufragar el bono fidelización con que compensará a accionistas y bonistas que perdieron su inversión y las demanda por cláusulas suelo. Además, el primer banco español ha cargado contra las cuentas y el patrimonio del Popular 982 millones en créditos fiscales que no podrá aprovechar, 1.137 millones por el fondo de comercio del Pastor y la amortización adelantada de sistemas informáticos y 411 millones por minusvalías al reclasificar una cartera de deuda pública.

Las cuentas ayer publicadas dejan además constancia de cómo la retribución al consejo de administración del Popular pasó de 2,6 a 7,3 millones por la prima de cuatro millones para el fichaje como presidente de Emilio Saracho.