El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en sesión de control del Congreso de los Diputados
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en sesión de control del Congreso de los Diputados - JAIME GARCÍA

Montoro admite que el déficit del Estado superará en 6.000 millones su objetivo este año

El Gobierno asume ante Bruselas que el agujero de la Seguridad Social será 3.500 millones superior a su meta, si bien municipios y CC.AA. permitirán cumplir el 2,2% global

MADRIDActualizado:

El Gobierno bifurca año a año muy claramente sus objetivos de déficit por administraciones, donde se producen desvíos, de sus previsiones de cierre, que se ajustan milimétricamente a la realidad. El mismo día en que aprobó en Consejo de Ministros el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018 con unas metas fiscales por administración, envió a Bruselas el 27 de marzo sus estimaciones reales. Esta misiva contenía números muy distintos a los que venían en las cuentas, que no dejan de ser un desiderátum.

En la notificación, el Gobierno reconoce que el Estado acabará 2018 con un agujero de 14.712 millones de euros, del 1,21% del PIB es decir, 6.200 millones más frente a su objetivo del 0,7%. La Seguridad Social será la otra gran incumplidora, mientras que comunidades autónomas y el superávit de los ayuntamientos permitirán reducir el déficit público total al 2,2% apalabrado con Bruselas: 26.998 millones de euros, según el Ejecutivo, 9.235 millones menos que el 3,07% del PIB de 2017.

De esta forma, el déficit se cumplirá pero el reparto del agujero distará bastante de los objetivos aprobados. Banco de España, CEOE o el Círculo de Empresarios han calificado de optimistas las previsiones de ingresos de los Presupuestos. Pese a incumplir, el Estado será la Administración que más se ajuste el cinturón, con una reducción de déficit de 7.421 millones.

La Seguridad Social se convertirá este año por primera vez en la administración con mayor déficit, al «solo» reducir su agujero en 219 millones de euros frente a 2017 pese a la vigorosa creación de empleo. El déficit será así de 16.990 millones de euros, un 1,4% del PIB que supera en 3.500 millones de euros su meta del 1,1%. La moderación salarial y el aumento continuado del gasto en pensiones impiden reducir el boquete del sistema más rápido, máxime cuando se aguarda una reforma de las pensiones que sigue postergándose ante la parálisis política. Ello dibuja con nitidez dónde se encuentra la mayor parte del déficit estructural, aquel que no depende del ciclo económico: en el mercado laboral y en las pensiones.

Las ocho décimas que incumplen Estado y Seguridad Social las compensarán con mejores números de lo comprometido en sus objetivos las comunidades autónomas y los municipios. Las corporaciones locales obtendrán, a ojos del Gobierno, su mayor superávit histórico, con 7.281 millones de euros -un 0,62% del PIB-, lo que eleva el colchón de los ayuntamientos en 469 millones más frente al 0,58% que cosecharon en 2017. Los municipios llevan desde 2012 con objetivo de equilibrio presupuestario si bien registran superávits año tras año. El propio Gobierno es consciente de este desfase y desde el Ministerio de Hacienda defienden desde hace años que el superávit de las corporaciones locales se utilice a la hora de repartir el déficit para cuadrar el dato global con el Gobierno Central y la Seguridad Social, ante la dificultad política que supondría imponer una meta de superávit a los ayuntamientos, aunque la Autoridad Fiscal lo recomienda atendiendo a la Ley de Estabilidad. El organismo dirigido por José Luis Escrivá pide además que los objetivos se adecúen más a la realidad y sean más transparentes.

Los ayuntamientos,con 24.300 millones en bancos

Los municipios acabaron el año pasado con 24.299 millones de euros guardados en el banco en cuentas o depósitos que Hacienda no les deja gastar, aplicando la regla de gasto que fija un tope al desembolso para que el resto de excedente solo se pueda utilizar para pagar a proveedores y amortizar deuda. Desde que se aprobó la Ley de Estabilidad, que incluía este límite, el dinero aparcado en entidades por los ayuntamientos se ha duplicado hasta el 2,1% del PIB. Como muestra del distinto estado de unas administraciones y otras, con estos ahorros se cubriría el déficit de un año de la Seguridad Social y de las regiones.

Las comunidades autónomas, ante la mejora de la recaudación, serán la otra Administración que cumplirá con creces sus metas. Frente al objetivo del 0,4% del PIB, cerrarán este año con un déficit de 2.577 millones, 2.000 millones inferior a lo fijado. Ya el año pasado su agujero fue del 0,3%, frente a su meta del 0,5%. Las comunidades contarán con 4.020 millones de euros más en nuevos recursos este año, lo que explica un recorte de 1.126 millones de su déficit frente a 2017.

El Gobierno español remite esta información a la UE dos veces por ejercicio antes de abril y de octubre de cada año, al estar bajo el brazo corrector del Procedimiento de Déficit Excesivo. España es el único estado que sigue bajo esta tutela, al tener el mayor déficit de todos los paíes de la UE. Estos datos condicionan el Programa de Estabilidad que el Ejecutivo debe entregar a la UE junto al Programa Nacional de Reformas antes de que acabe abril.