Contador y Froome, en la llegada de Santo Toribio de Liébana
Contador y Froome, en la llegada de Santo Toribio de Liébana - EFE

Vuelta a EspañaFroome aleja más a Nibali

Solo Contador resistió el ataque del líder en las rampas más duras de Santo Toribio de Liébana. Victoria del belga Armee

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Un ataque final a 500 metros retomó este jueves el perfil ofensivo de Chris Froome, el líder de la Vuelta a España, un día después de sufrir como nunca en Los Machucos, y devolvió la mitad del golpe al italiano Vincenzo Nibali, al que aventajó hoy en 21 segundos.

De la persecución agónica a rueda de Mikel Nieve al 'Tiburón' o Alberto Contador en la brutal cima cántabra el miércoles a la iniciativa del ataque final en Santo Toribio de Liébana este jueves mientras reconstruye de nuevo su diferencia a favor, con una renta de 1:37 sobre Nibali. De los síntomas de debilidad a la fortaleza.

Todo dentro de la elasticidad, las variadas opciones y la protección que le ofrece su equipo, preparado para contener las embestidas de sus rivales, pero también, cuando su líder se siente bien, para imprimir un ritmo potente e impulsar el ataque individual de Froome, como este jueves en la subida a Santo Toribio de Liébana.

De lo uno y de lo otro hubo ejemplos este jueves para su conjunto y para él. Una jornada agitada y de verificación de fuerzas para el Sky, sobre todo en la tercera ascensión del día, al puerto de Collada de la Hoz, de segunda categoría. Atacó Alberto Contador, lo intentó Vincenzo Nibali. A los dos los absorbió rápido su equipo.

No le importó tanto el ataque del italiano Fabio Aru, que sí se marchó entonces del pelotón que comandaba la escuadra británica. Lo tiene claro Froome. Le preocupan camino de L'Angliru, el sábado, los rivales que están a cinco minutos o menos en la general. Y sólo hay cuatro ya: Nibali, Wilco Kelderman, Ilnur Zakarin y Contador, a 1:37, 2:17, 2:29 y 3:34 de él, a falta ya sólo de tres jornadas.

[Vuelta a España: clasificación general]

«Hoy teníamos nuestros propios planes y una parte de la estrategia era ver si había gente que se exponía al final de la etapa para endurecer el ritmo», afirmó después Froome en la rueda de prensa en Santo Toribio de Liébana, donde culminó la idea diseñada para la etapa con un ritmo potente de su equipo y un ataque final.

Aceleró a 500 metros. Sólo resistieron Contador y el canadiense Michael Woods. El resto cedieron. «El equipo ha hecho un gran trabajo y cuando aceleré en la última subida, Poels me dijo por la radio que Nibali se quedaba y que siguiera acelerando. Hemos conseguido lo que estábamos buscando», expresó tras la llegada.

Es la respuesta de Froome después de la pérdida de tiempo que sufrió en Los Machucos. Y la estrategia múltiple que maneja el Sky dependiendo de cada momento. Ya lo anunció el martes después de la contrarreloj de Logroño, cuando había rearmado su ventaja hasta el minuto y 58 segundos sobre Nibali, después reducida el miércoles.

«La primera semana luché mano a mano con otros rivales en la general sin necesidad de tener compañeros a mi alrededor. Ataque solo y logré mi primer minuto de ventaja. Cuando lo conseguí, pensé que era mejor rodearme de mis compañeros y que salieran a los ataques. Es la estrategia más eficiente», dijo entonces Froome.

«Si necesitara recuperar un minuto tendría que volver a atacar mano a mano», anunció ese mismo día. Lo necesitaba en la etapa de este jueves, porque perdió el miércoles 42 segundos en Los Machucos con su rival más directo, Nibali, y porque ya tiene L'Angliru a la vista, con todos al ataque para poner en duda su maillot rojo.

«He visto bastante bien a Froome», apuntó Contador, imponente en el tramo final de esta Vuelta a España, dispuesto a inquietar en cuanto pueda, en cualquier momento, al líder de la clasificación general. Aún quedan tres días para «mover el gallinero» hasta el final en Madrid. «He hablado con Froome que después ya por mi parte podrá respirar tranquilo», bromeó.