Reyes, con el título de Copa conquistado el pasado año
Reyes, con el título de Copa conquistado el pasado año - ABC

BaloncestoPeligra la Copa del Rey

Los jugadores irán a la huelga si no se llega a un acuerdo con la ACB en el convenio colectivo

Actualizado:

La reunión celebrada ayer en el Consejo Superior de Deportes (CSD) debía suponer el punto final al conflicto entre la ACB y la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP), pero en su lugar dejó una huelga índefinida de jugadores convocada para la próxima semana, lo que deja la disputa de la Copa del Rey -prevista para el día 15- en el aire a la espera de una negociación de última hora que pueda desbloquear el problema.

El encuentro convocado ayer por José Ramón Lete no surtió el efecto deseado. La mediación del presidente del CSD fue estéril y ambas partes salieron de la reunión con mala cara a pesar de que tanto sindicato como patronal estaban de acuerdo en todos los puntos del nuevo convenio a excepción del dedicado al Fondo Social. Ese apartado, de vital importancia para los dirigentes de la ABP, hizo que volvieran a romperse las negociaciones y que la asociación de jugadores convocara con carácter de urgencia una huelga indefinida a partir del próximo día 14 de febrero, víspera del inicio de la Copa del Rey de baloncesto. «Esto es algo que va más allá del Fondo Social. Esto es un puñetazo en la mesa por parte de los jugadores, que están cansados de que no se les respete. El detonante es ese Fondo Social, pero el conflicto va más allá. Este debe ser un acuerdo global y si no lo hay en uno de los apartados todo lo demás no vale», reconoce a ABC Alfonso Reyes, presidente de la ABP.

El Fondo Social es la aportación anual que la ACB hacía hasta ahora y que está destinada a subvencionar el sindicato. Un dinero que el año pasado ascendió a 315.000 euros y que los clubes quieren dejar de aportar, al menos de manera directa. Según ha podido saber ABC, el CSD propuso ayer varias fórmulas para que ese dinero siguiera llegando a la ABP, pero todas ellas fueron rechazadas por el sindicato, que desea que el cien por cien de la aportación continúe recayendo en los clubes, como viene ocurriendo desde hace ya muchos años. «Los jugadores son los que quieren que sea así, que no se varíe la fórmula, porque eso significaría debilitar el sindicato con el objetivo de hacerlo desaparecer», explica Reyes.

La propuesta del CSD y la ACB, descartada de plano por el sindicato, consistiría en que ese Fondo Social se nutriera de fondos públicos -aportados en los Prespuestos Generales del Estado-, un fijo que aportaría la ACB, además de un variable en función de los derechos de televisión y de las cuotas de los asociados. Esta fórmula implicaría que la ABP tendría que rendir cuentas ante el CSD al recibir fondos públicos, algo que, según fuentes consultadas, restaría independencia al sindicato.

Incluso, según ha podido saber ABC, los clubes estaban dispuestos a pagar a cada uno de los jugadores de la liga una cantidad de 1.500 euros por cabeza que superaría esos 315.000 que venían aportando hasta ahora al Fondo Social, para que ellos hicieran luego, de manera personal, el pago de cuotas al sindicato, pero la propuesta tampoco gustó a la ABP, cerrada en banda a que el sistema siga siendo el mismo que hasta ahora.

Por su parte, la ACB se marchó preocupada de la reunión, a pesar de que, según ellos, habían hecho todo lo posible para que se llegara a un acuerdo. La convocatoria de huelga por parte de la ABP pone ahora en peligro la disputa de la Copa del Rey, prevista para el 15 de febrero en Las Palmas. «Nosotros vamos a hacer todo lo posible para que la Copa se celebre. Estamos siempre dispuestos a reunirnos y esperamos que la ABP entienda que una cosa es negociar y otra es la competición. No se debe perjudicar a la ciudad, ni a los jugadores, ni a las aficiones», en referencia a los seguidores que tienen ya previsto su viaje a Las Palmas para acudir al torneo la próxima semana.

Habrá que ver ahora si la negociación de última hora surte efecto y si el pulso lanzado por la ABP es secundado por la mayoría de los jugadores en las próximas horas. Jornadas tensas para desbloquear un conflicto plagado de intereses en el que los aficionados pueden terminar siendo los grandes perjudicados.