Vídeo: El Atlético de Madrid ultima los detalles antes de la final del miércoles
Final Europa League 2018

Final Europa League 2018: otra final en Europa para revitalizar al Atlético

Después de las finales perdidas en la Champions, Simeone busca su tercer título europeo

Sigue en directo la final de la Europa League Olympique de Marsella - Atlético de Madrid

Actualizado:

El Atlético vuelve a una final con todos los aditivos que acompañan a un club singular, que ejerce como fuerza secundaria en su ciudad. Las finales y el Atlético no son siempre la mejor mezcla para contrastar la salud de la fuente Neptuno. El Bayern Múnich, el Real Madrid, el Dinamo de Kiev en esta misma ciudad hace 36 años... Hace seis primaveras, en Bucarest, arrancó una singladura de éxitos para la entidad. Los goles del fabuloso Falcao y el no menos estupendo Diego Ribas entronizaron a Simeone, que llevaba cinco meses en el banquillo y aún no tenía heridas en el cuerpo. Vino luego la Champions, el Real Madrid, el dolor, y la solvencia del Atlético, que no ha sucumbido al duelo de dos puñaladas que siempre estarán ahí, clavadas en el dorso. Llega ahora el último partido de la Europa League, la antigua Uefa de partidos excitantes. Y el Marsella de Payet en el campo, Zubizarreta en los despachos y los peligrosos ultras hijos de Santos Mirasierra. Otra oportunidad para presumir de colores.

«Es una final, con sus emociones, la ilusión y, sobre todo, la humildad –declara Simeone–. Como jugador y entrenador siempre enfrenté las finales con la misma claridad. Es un partido de fútbol».

La evolución de la entidad va ligada a Simeone, cuyo efecto se mide en proporciones bíblicas. Nadie sabe lo que sucederá cuando el argentino se canse o se produzca alguna fisura que obligue a una separación. Con el Cholo, el Atlético ha ganado títulos (la Liga, la Copa del Rey, la Superocopa de Europa, la Europa League), ha crecido con un nuevo estadio con mayor capacidad e ingresos (en el Wanda hay ahora 54.000 abonados cuando el Calderón tenía capacidad para 50.000 personas), ha conseguido que algunas estrellas (Diego Costa, Filipe) regresen a la entidad, ha realizado fichajes de nivel (Oblak, Griezmann, Vitolo), pero no ha evitado que suceda lo de siempre: el mejor jugador se marcha o al menos funciona un ruido constante a su alrededor durante el curso.

Parecen ser los últimos días de Griezmann en el Atlético. Su estallido como delantero va grapado a una oferta millonaria, esta vez el Barcelona, el mismo equipo que destrozó a Arda Turan. La plantilla está con Griezmann y se suceden las muestras de calor y apoyo para un jugador en tránsito. «Todos queremos que se quede, y se lo hemos dicho», adujo ayer Gabi. Lo mismo plantea Simeone, y el consejero delegado, Miguel Ángel Gil, que apura la cuenta corriente para ofrecerle un contrato nunca visto en el Atlético.

Griezmann falló un penalti en la última final de la Champions que jugó el Atlético. Solo se recuerda el último, el de Juanfran, pero el martirio empezó antes. El Atlético no se ha repuesto moralmente ni su afición lo hará nunca hasta que no gane una Champions League. Aquella final de Milán abrió el único paréntesis de duda en el banquillo: Simeone dio a entender que tal vez era el momento de salir.

Igual de traumático fue el cabezazo de Ramos en Lisboa. Dos finales de la Champions perdidas no han hundido el barco, sino que se ha estabilizado como uno de los grandes en Europa considerado como tal a partir de su poderosa defensa. Pero hace cinco años que el Atlético no gana un título, la Copa del Rey 2013, desde aquella fantástica remontada en el Bernabéu con el remate de Miranda .

«Aquel título de la Europa League nos dios confianza, seguridad, crecimiento del club y constatar que se podía», argumenta Simeone. Será además la última opción para Fernando Torres: ahora o nunca, un título con el Atlético.