Atletismo

La regeneración del atletismo español

Chapado destina 1,5 millones a los mejores atletas y dirige un plan para captar talentos

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La regeneración del atletismo español se explica en detalles. El antiguo presidente, José María Odriozola, no tenía móvil. Los periodistas se las veían y deseaban para entablar algún contacto con el veterano exdirigente. El nuevo presidente, Raúl Chapado, que ayer cumplía un año al mando e invitó a la prensa a un desayuno, no solo tiene un teléfono abierto a todo el mundo, sino que escucha sugerencias de los medios para mejorar su deporte. El intento de reforma del atletismo español llega desde la cúspide, de arriba abajo.

Raúl Chapado explica con verbo fácil en qué consiste el programa de ayudas a los atletas que, junto a sus colaboradores, ha diseñado por niveles. Va a destinar 1,5 millones de euros a un programa que pretende auxiliar a los mejores atletas, a los más implicados en su rendimiento en la selección española, y no tanto a los que consiguen marcas. Es un estímulo selectivo: pasa de aportar financiación y recursos a 125 atletas en vez de a 250. Además de económico, el apoyo se refiere a servicios médicos, entrenamientos, concentraciones, nutrición, terapias, etc. «Vamos a apoyar más a los atletas que pueden alcanzar medallas o llegar a finales en Mundiales y Juegos Olímpicos», expuso el federativo.

«Visibilidad»

Raúl Chapado habla de «visibilidad» más de cinco veces en su encuentro ayer con los medios. Le inquieta el anonimato estandarizado del atletismo, salvo en Mundiales o Juegos. «Tenemos la competencia de otros deportes y necesitamos estar presentes».

En doce meses de actividad, la nueva Federación ha lanzado un programa de captación de talentos en las escuelas. «Una vez identificado el chico o la chica por sus condiciones físicas, el reto es posicionarnos como primera opción para que elija el atletismo».

Durante la última década, el promedio de España en las grandes competiciones es de una medalla, legado escaso para un país que, según Chapado, posee un «atletismo potente». «Tenemos que ser exigentes. Hay que reducir el número de atletas lesionados o con dudas físicas que acuden a la selección española porque repercute mucho en la imagen como equipo».

Mucho más que las lesiones o la baja forma inciden los casos de dopaje. La detención de Ilias Fifa, campeón europeo de 5.000 metros hace dos veranos, por tráfico de sustancias dopantes, ha sido el trago de más complicada gestión para Chapado. «Con el dopaje estamos pagando la penitencia de los errores del pasado. Hay que admitir que tenemos casos de dopaje, respetar la investigación y favorecer a los atletas limpios». El exsaltador recordó que, durante su mandato, ha impuesto el criterio de elegibilidad, según el cual un atleta inmerso en una investigación o proceso de dopaje no puede ser seleccionado para el equipo español. «Los escándalos de dopaje han afectado a nuestra credibilidad. Y es algo que tenemos que recuperar».

El velocista Bruno Hortelano, campeón de Europa de 200 metros, asoma como la figura que puede enganchar al atletismo con el gran público. El atleta residente en Estados Unidos se reunió hace unas semanas con Chapado y le expresó su recuperación total, la movilidad de su mano accidentada y su compromiso de entrenar los 400 metros para el relevo español en los Europeos en pista de Birmingham. Hortelano parece la estrella para sustituir a Ruth Beitia. «Le vi tranquilo, muy centrado en su preparación y no hay problema para el apoyo con su mano».

Este año el objetivo mayoritario de los españoles es el Europeo de Berlín, donde el presidente federativo pronosticó más éxitos que en el Mundial de Londres.