Anthony Watson logró dos ensayos en los diez minutos iniciales y encauzó el partido para Inglaterra
Anthony Watson logró dos ensayos en los diez minutos iniciales y encauzó el partido para Inglaterra - EFE
Rugby

Inglaterra domina y gana, aunque sin brillo

El XV de la Rosa se muestra muy supeior a Italia (15-46) y ya encabeza el Seis Naciones

MadridActualizado:

Aunque el seleccionador inglés, Eddie Jones, se afanaba por quitarse el cartel de favoritos en esta edición del Seis Naciones, los hechos han terminado por descubrirle. Después de la exhibición que los suyos realizaron en Roma ante Italia (15-46) quedó claro que el XV de la Rosa tiene como único objetivo lograr el tercer título consecutivo para entrar así en la historia de la competición. Ya son los líderes y habrá que ver quién es capaz de descabalgarles de ese lugar.

Los diez primeros minutos ya marcaron el signo del partido. Los locales se esmeraban por contener el poderío inglés pero estos les castigaban con dos ensayos de Watson (0-10). Los británicos tenían la lección bien aprendida y no gastaban más energía de la necesaria, sabedores de sus problemas con las lesiones y de que, por la diferencia de nivel existente, se iban a llevar los puntos por su propio peso.

Los transalpinos, sin embargo, no estaban dispuestos a dejarse doblegar tan fácilmente ante su afición. Empezaron a mover bien el oval de lado a lado y hallaron unos huecos por los que comenzar a sumar puntos a su marcador. Se entró en una fase de toma y daca que dejó el resultado abierto en el medio tiempo (10-17).

Los diez minutos siguientes a la reanudación fueron los mejores de Italia, pues pusieron a sus rivales contra las cuerdas con una presión que desembocó en un ensayo no concedido de Boni. Fue toda una llamada de atención, pues tras el golpe de castigo de Farrell se habría estrechado el margen a cinco puntos e Inglaterra aprovechó para salir de su sopor. En cuanto Simmonds logró el cuarto ensayo visitante (10-25), ya con el punto bonus en el bolsillo, se desmelenaron en ataque.

Con un juego sobrio y sin alharacas, los visitantes fueron encontrando los huecos en los que romper las líneas contrarias y las ventajas no dejaron de aumentar. Aunque Benelli ensayó en el minuto 55 (15-27), el error en la conversión hundió definitivamente a los italianos, que ya no volvieron a sumar y vieron cómo los insulares acabaron triplicándoles en el marcador (15-46). Inglaterra ya está donde quería y con el menor gasto posible.