Ciencia

El incansable rover Opportunity baja por un barranco en Marte

Ningún otro vehículo ha hecho algo parecido en el Planeta rojo, una hazaña aún mayor si se tiene en cuenta que lleva doce años en acción

Esta escena del rover Opportunity de la NASA muestra el lindero Wharton, que forma parte de la pared sur del Valle Maratón en el borde del cráter Endeavour
Esta escena del rover Opportunity de la NASA muestra el lindero Wharton, que forma parte de la pared sur del Valle Maratón en el borde del cráter Endeavour - NASA/JPL-Caltech/Cornell/Arizona State Univ.
ABC.es Madrid - Actualizado: Guardado en:
Este mapa muestra una porción del borde occidental del cráter Endeavour, que incluye la zona de Valle Maratón
Este mapa muestra una porción del borde occidental del cráter Endeavour, que incluye la zona de Valle Maratón

El rover Opportunity de la NASA es un vehículo increíble. Lleva doce años funcionando en Marte, más que ningún otro robot, y durante todo este tiempo ha logrado hazañas como encontrar zonas que pudieron ser habitables, localizar rocas nunca antes vistas e incluso mostrar con su cámara la primera puesta de Sol que hemos contemplado en el Planeta rojo. El explorador ha superado todas las expectativas puestas en él y parece tener cuerda para rato. Ahora, bajará por un barranco marciano tallado hace mucho tiempo por un fluido que podría haber sido agua, según los últimos planes para la misión. Será el primero en hacer algo semejante.

Además, por primera vez, el robot visitará el interior del cráter junto al que ha trabajado en los últimos cinco años. Estas actividades forman parte de una misión extendida de dos años que comenzó el 1 de octubre, la más reciente en una serie de extensiones que se remontan a finales de la misión primaria del Opportunity en abril de 2004.

El Opportunity se puso en marcha en julio de 2003 y aterrizó en Marte en enero de 2004, en una misión planeada de 90 días marcianos, lo que equivale a 92,4 días terrestres. Pero todavía está en marcha. «Hemos superado la duración primordial de la misión por un factor de 50», señala John Callas, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Pasadena, California.

El rover comienza su última misión extendida en el valle Bitterroot, parte del borde occidental del cráter Endeavour, una cuenca de 22 kilómetros)de diámetro que fue excavada por el impacto de un meteoro hace miles de millones de años. Opportunity llegó al borde de este cráter en 2011 después de más de siete años de investigación de una serie de pequeños cráteres. En esos cráteres, el rover encontró evidencias de agua ácida antigua que empapó capas subterráneas y, a veces, cubrió la superficie.

El barranco elegido como el próximo gran destino se extiende de oeste a este menos de un kilómetro al sur de la ubicación actual del vehículo. Es casi tan largo como dos campos de fútbol.

«Estamos seguros de que este es un barranco tallado por un fluido, y que el agua estaba involucrada», apunta Steve Squyres, de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York. «Barrancos como estos han sido vistos desde la órbita de Marte desde la década de 1970, pero ninguno se había examinado antes de cerca en la superficie. Uno de los tres objetivos principales de la nueva extensión de la misión es investigar este barranco. Esperamos aprender si el fluido era un flujo de escombros, con un montón de escombros lubricados por agua, o un flujo con la mayoría de agua y menos de otro material».

Un ambiente diferente

El equipo tiene la intención de conducir el rover cuesta abajo de la longitud completa del barranco, en el fondo del cráter. El segundo objetivo de la misión extendida es comparar las rocas dentro del cráter Endeavour con el tipo dominante que el vehículo examinó en las llanuras que exploró antes de llegar a Endeavour.

«Podemos encontrar que las rocas ricas en sulfato que hemos visto fuera del cráter no son las mismas en el interior», dice Squyres. «Creemos que estas rocas ricas en sulfato han sido formadas a partir de un proceso relacionado con el agua, y el agua fluye cuesta abajo. El ambiente acuoso en el interior del cráter podría haber sido diferente a afuera en la llanura. Tal vez con una química diferente».

El equipo del rover se enfrentará el desafío de mantener al Opportunity activo por otros dos años. La mayoría de los mecanismos a bordo aún funcionan bien, pero los motores y otros componentes han superado con creces sus expectativas de vida. El gemelo del Opportunity, el Spirit, perdió el uso de dos de sus seis ruedas antes de sucumbir al frío de su cuarto invierno marciano en 2010. El Opportunity se enfrentará a su octavo invierno marciano en 2017. Como su memoria se suspendió el año pasado, los resultados de las observaciones y mediciones de cada día se deben transmitir ese día o se pierden.

En la misión extendida de dos años que terminó el mes pasado, el Opportunity exploró la zona «Valle Maratón», del borde occidental del Endeavour, que documenta el contexto geológico de minerales relacionados con el agua que habían sido asignados a partir de observaciones orbitales.

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