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Wileyfox Spark X: un «smartphone» para potenciar Cyanogen

El tercer modelo del fabricante británico se une al carro de los móviles «low cost»

Mira en el video el nuevo terminal - VIDEO: IOMARA L. VÁZQUEZ

La gran batalla de los teléfonos móviles inteligentes se libra, hoy en día, en la gama media, la categoría donde los fabricantes que no son los «apple» o los «samsung» intentan sacar tajada de este mercado, estabilizado ya después de unos años de altos vuelos económicos, cada vez más competitivo.

Si, precisamente, la innovación y los aspectos más punteros se limitan a unos pocos, la necesidad de estar al día y de disponer de terminales con pantalla táctil que, más o menos, les ofrezca a los usuarios garantías para tener a mano los servicios más comunes se reparten a unas cuantas marcas. La diferenciación y la combinación de las características más demandadas es la pelea para lograr cautivar a un usuario más exigente y actualmente más conscientes de lo que quiere.

En este escenario, Wileyfox, empresa británica, ha lanzado recientemente su tercer teléfono móvil, Spark X, con el que presenta su candidatura a un terminal «low cost» solvente y más que aceptable. Gobernado por Cyanogen -capa de personalización basada en el sistema operativo Android-, este dispositivo cuenta con una pantalla de 5.5 pulgadas, bastante compacta en relación a su chasis, y que ofrece, eso sí, una modesta resolución de 1.280 x 720 píxeles, con lo que se resiente en la reproducción, por ejemplo, de videos.

No es tampoco su principal cometido, sino más bien, ofrecer las prestaciones básicas. Y lo logra. En su interior se alberga un procesador MediaTek MT6735123 de cuatro núcleos a una frecuencia de 1.2 Ghz -muy alejada de los grandes números de los principales gama alta- pero ofrece 2 GB de memoria RAM que compensa toda exigencia, superando con ello a otras propuestas de la misma horquilla de calidad-precio del mercado. Con ello, las aplicaciones funcionan de manera bastante solvente, pero sin demasiadas exigencias.

En cuanto a su memoria interna, esta es de 16 GB, escasa para muchos usuarios posiblemente, pero muy superior a la de otras alternativas. Un aspecto positivo y que, pese a la actual tendencia de llevarlo todo a la «nube», el terminal permite ampliar su capacidad mediante una tarjeta microSD. Esta es otra de esas características que para muchos es importante, al igual que disponer de radio FM -que incluye este modelo-. También permite el uso de dos tarjetas SIM, con lo que se puede acceder a dos líneas de teléfono desde el mismo dispositivo; útil, por ejemplo, como teléfono de empresa.

Su apartado gráfico es otro aspecto destacado. Ofrece un sensor fotográfico de 13 megapíxeles que capta imágenes lo suficientemente aceptables como para respetarlas, a sabiendas que no estamos ante un móvil demasiado avanzado. La cámara frontal, diseñada para la realización de videoconferencias y tomar esos terribles «selfies» que están tan de moda, llega a 8 megapíxeles. La batería, extraíble y de 3.000 mAh, ofrece garantías de extender la autonomía durante dos días. Se echa en falta, por otro lado, la incorporación del chip NFC, pensado para realizar pagos móviles. Precio: 119 euros.

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