YouTubeLa talentosa abuela que ha convertido una aldea en su galería de arte

A sus 90 años, Agnes Kasparkova pasa su tiempo libre pintando flores en los edificios de Louka

MADRIDActualizado:

Muchos opinan que encontrar una afición, algo a lo que dedicar tiempo y energías, es una de las claves para una vejez feliz. Es sencillo caer en rutinas aburridas que conduzcan hacia una vida sedentaria, pero dar con una alternativa puede suponer una revolución muy positiva en la vida de un anciano. Una edad avanzada no tiene por qué suponer un obstáculo para desarrollar una pasión y así lo demuestra el caso de Agnes Kasparkova, que conocemos gracias al blog My Modern Met.

Agnes tiene noventa años y vive en Louka, una pequeña aldea al sureste de la República Checa, en la región de Moravia. Situado a más de 250 kilómetros de Praga, este pueblo apenas rebasa los 1.000 habitantes. La tranquilidad, el silencio y el aire puro que proporciona la naturaleza que la rodea son algunas de las ventajas de residir allí. Sin embargo, está claro que no se trata de un lugar que oferte una gran cantidad de oportunidades de ocio para una persona jubilada.

Esta abuela tuvo que buscar por sí misma una manera estimulante de pasar su tiempo libre. La actividad que ha escogido no sólo se ha convertido en una bendición para ella, sino para todos los habitantes de Louka. La aldea luce mucho más hermosa desde que Agnes tomó sus pinceles y su pintura y decidió decorar las fachadas de las casas con motivos florales. Sin prisas, a mano y con pulso firme, la nonagenaria ha conseguido que pasear por las callejuelas de la villa resulte una experiencia bella e inspiradora.

No hace bocetos previos, ni piensa demasiado en lo que va a pintar antes de colocarse delante de la pared. Simplemente agarra sus herramientas y deja que los pinceles bailen a su antojo sobre el muro. «Soy una artista, disfruto haciendo esto y me gusta ayudar a los demás», explica Agnes con sencillez. Aunque tiene que hacer pausas en su trabajo cuando las condiciones climatológicas no son favorables, los vecinos de Louka están encantados de haber convertido sus hogares en piezas de una espectacular galería.