La entrañable donación anónima que enamora a Facebook

Una estudiante con problemas económicos recibe 100 libras mientras duerme en un tren

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Las buenas noticias siempre son un soplo de aire fresco, especialmente aquellas que nos hacen recuperar la fe en la humanidad. Gracias a redes sociales como Facebook podemos conocer historias que quizá antes sólo alcanzaban círculos cercanos, relatos del día a día que nos arrancan una sonrisa. Un hermoso ejemplo de ello es lo que le ha ocurrido a Ella Johannessen, una joven estudiante británica que ha decidido compartir su caso a través de su cuenta de Facebook. Su objetivo es encontrar al otro protagonista de la anécdota.

Son ya más de 7.000 personas las que han compartido el post de Facebook de Ella, tratando de localizar al donante anónimo que tuvo un bonito detalle de generosidad con la joven. «El pasado 27 de enero a las 14:52 subí al tren de Virgin Coast East que va de Londres King Cross a Leeds. Tomé asiento y llamé por teléfono a mi madre. Me sentía estresada y preocupada por mi situación económica, tratando de averiguar qué había ocurrido con 35 libras que me habían transferido; y hablé con ella sobre el poco dinero que me quedaba», explica la estudiante.

Tras conversar con su madre, Ella decidió aprovechar el viaje para echar una siesta. Al despertar, media hora más tarde, se encontró con una sorpresa que le arrancó lágrimas de emoción. En su regazo había varios billetes, una suma total de 100 libras (algo más de 113 euros). Alguien había escuchado su conversación y había comprendido el motivo de su disgusto. Sin mediar palabra, sin dejarle siquiera una nota, esa persona decidió hacerle un donativo para aliviar sus finanzas y su preocupación.

«Empecé a llorar, porque me sentí increíblemente agradecida por la amabilidad de alguien que ni siquiera conozco», confiesa la universitaria. «El último año y medio ha sido terrible para mí. He perdido a mi padre y también a mis abuelos, pero esto me ha recordado que hay bondad y gente buena en el mundo», añade Ella. El dinero no le alcanzará más que para resolver sus urgencias a corto plazo, pero el gesto ha sido una inyección de alegría en el corazón de la británica, de 23 años de edad.

Por eso ha pedido a todo el mundo que comparta su publicación de Facebook, con la esperanza de que el autor o autora de la donación anónima llegue a verla. «Prometo seguir transmitiendo su bondad. Me gustaría darle las gracias a la persona que me hizo este regalo. Espero que llegue a ver esto», concluye la estudiante. Las posibilidades de que consiga llegar a su benefactor son cada vez más grandes, porque la historia se ha hecho viral. Más de 9.500 'likes' después, quizá el inesperado mecenas sonría al revisar su muro de Facebook.