La desconocida y sorprendente relación entre Al Capone y las fechas de caducidad

El origen de las inscripciones en los envases de alimentos perecederos podría tener relación con el famoso gánster

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Cuando decides echar mano de un alimento envasado que lleva bastante tiempo en la despensa, lo primero que haces es asegurarte de que no está caducado. La fecha impresa en el paquete nos protege del riesgo de una intoxicación o problemas incluso más graves. Lo que quizá no sepas es que existe una teoría que apunta que la invención y popularización de esas inscripciones podría tener un vínculo con Alphonse Gabriel Capone, más conocido como Al Capone. Sí, el famoso gánster americano de los años 20 y 30.

Por si estás algo desorientado, te recordamos que Al Capone fue en su época una auténtica pesadilla para las autoridades de Estados Unidos. Hijo de inmigrantes italianos, inició su carrera en el mundo del crimen en Brooklyn para trasladarse después a Chicago, donde realmente forjó su leyenda de terror. Sus negocios con el tráfico ilegal de bebidas alcohólicas y las salas de juego clandestinas le hicieron millonario, los asesinatos que se le atribuyen le convirtieron en un personaje temido hasta por otros delincuentes.

Llegado cierto punto, según cuenta el blog Knowledge Nuts, Capone comenzó a valorar muy seriamente la posibilidad de cambiar de vida. El FBI estrechaba el cerco sobre él, sus enemigos acechaban en todo momento y habían puesto precio a su cabeza. Se dice que para mantener su ostentoso tren de vida se le ocurrió abandonar el negocio del alcohol y aprovechar los locales en que embotellaba las bebidas para hacer lo propio con leche. Todo sería más sencillo trabajando con un producto legal y con niveles de consumo superiores.

Por aquel entonces no existían las medidas de control de producción y calidad a las que actualmente estamos habituados. Circula el rumor, nunca confirmado, de que Al Capone vio morir a un familiar por intoxicación tras consumir leche en mal estado. Hay una versión que señala que dicho familiar sería un niño. Y no hay que olvidar que al gánster le encantaba cultivar cierta fama de generoso filántropo, por ejemplo impulsando locales de cocina económica para desempleados. El caso es que, con la aparente motivación de proteger a los ciudadanos, se le habría ocurrido exigir a los gobernantes que las botellas de leche llevasen impresa una fecha de caducidad. La medida se extendió después a todo tipo de alimentos.

Otras voces sostienen que Capone tenía bajo control la maquinaria para realizar estas inscripciones y que de ahí procedía su interés en hacerlas obligatorias. Sea como sea, la verdad es que terminó entrando en el mercado lácteo, no sin escribir algún que otro episodio violento por el camino. Pero pocos meses después fue condenado por evasión de impuestos e ingresó en prisión, donde permaneció entre 1932 y 1939. Una neumonía puso fin a su vida en enero de 1947.