La hermana de la cantante Cecilia, Teresa Sobredo Galanes, sostiene la placa frente a la casa donde vivieron
La hermana de la cantante Cecilia, Teresa Sobredo Galanes, sostiene la placa frente a la casa donde vivieron - ABC

«Mi querida Cecilia»: 41 años de su muerte

Hoy, 9 de noviembre, como dice su canción, se descubrirá una placa y se celebrará un concierto homenaje con treinta artistas

MADRIDActualizado:

Su muerte prematura contribuyó a elevar a la cantante Cecilia (Madrid, 11 de octubre de 1948-Zamora, 2 de agosto de 1976) al número uno de las listas de éxitos semanas después de su fallecimiento. Sin embargo, el mito de Evangelina Sobredo Galanes, su nombre real, ha sobrevivido en la memoria de la gente cuarenta y un años después de aquel accidente de tráfico que segó su corta, pero prolífica trayectoria. «Eva hablaba de lo que ella vivía. Transmitía muchísima sensibilidad y, por eso, sus letras y su música siguen siendo actuales», expresa a ABC la hermana menor de la artista, Teresa Sobredo Galanes.

Hoy, 9 de noviembre, como rezaba su célebre canción «Un ramito de violetas», se descubrirá a la una de la tarde una placa en honor a su figura. El Ayuntamiento instalará el rótulo con su nombre y algunas de sus obras conocidas -«Mi querida España», «Al son de Clarín», «Dama Dama» y «Fui»- en su casa de la avenida de Valladolid, 68, donde convivía con sus ocho hermanos y donde comenzó a componer sus primeras canciones. Esta es una de las placas incluidas en el Plan de la Memoria, que pretende recuperar la visibilidad de las mujeres relevantes en la historia de Madrid, ya que apenas 38 de las 275 tienen nombre femenino. La infancia itinerante de Cecilia, que la llevó por Reino Unido, Estados Unidos, Portugal, Argelia y Jordania, le labró una personalidad cosmopolita e irreverente, que plasmaba en sus letras y también trasladaba a su vida. «Eva se negó a cantar la canción que seleccionaron para que ella representara a España en el Festival OTI, “Amor de medianoche”, porque decía que era muy ñoña. Ella quería dibujar a una mujer que pisa fuerte, independiente. Y logró cambiar por completo la letra», relata Sobredo, con orgullo.

Cecilia en una de sus actuaciones en el año 1973
Cecilia en una de sus actuaciones en el año 1973-ABC

Cecilia cursó estudios de Derecho hasta el quinto año. «Le faltaban dos materias para terminar la carrera. Sacaba las notas más altas en las asignaturas más difíciles y suspendía las más fáciles. Ella siempre fue una contradicción», rememora la hermana de la artista. Su padre soñaba con que trabajase de notaria, mientras que ella lo hacía con la interpretación. «Mi padre tocaba el violín; mi madre, la guitarra, de ella heredó la voz de mezzosoprano; mi abuelo era concertista de piano; mis hermanos mayores también tocaban el piano y el violín y compusieron algunas canciones con ella. Era imposible que su vida no fuera otra cosa que la música», afirma.

Y con música será su también su recuerdo. Cuatro generaciones interpretarán hoy sus temas más conocidos en un concierto homenaje en el auditorio del Palacio Municipal de Congresos. José Mercé, Ana Belén, Víctor Manuel, Miguel Ríos, Pasión Vega, Soledad Giménez, David de María, Christina Rosenvinge, Morgan o Coque Malla son algunos de los treinta artistas que pondrán voz a sus eternas composiciones.