Día Mundial de las Aves Migratorias: combatir el envenenamiento por plomo
Día Mundial de las Aves Migratorias: combatir el envenenamiento por plomo - UNEP/AEWA

Día Mundial de las Aves Migratorias: combatir el envenenamiento por plomo

Naciones Unidas asegura que ya existe una solución práctica para acabar con esta amenaza, que cada año mata, solo en Europa, a 1,5 millones de ejemplares

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«Uniendo nuestras voces para la conservación de las aves» es el lema escogido para el Día Mundial de las Aves Migratorias 2018, que se suele celebrar el segundo fin de semana de mayo.

El plomo es un metal pesado altamente tóxico que se usa tanto para la pesca como para la caza. Cuando se dispara mediante una escopeta, caen en el entorno cientos de bolas de plomo que ponen en peligro a la vida silvestre, alerta Naciones Unidas en una nota.

Cada año mueren entre 400.000 y 1,5 millones de aves acuáticas solo en Europa debido a la ingesta de plomo. El número de aves adicionales que padecen problemas de salud debido al envenenamiento por munición de plomo es igual de elevado.

Las aves acuáticas y otras aves ven la granalla de plomo o los plomos de pesca perdidos y los ingieren, confundiéndolos con comida o gravilla. Mueren directamente por envenenamiento o el plomo ingerido afecta a su inmunidad, comportamiento y capacidad reproductiva. Las rapaces y los carroñeros, por ejemplo, toman la granalla de plomo o los fragmentos de balas con las presas o la carroña que consumen. El plomo que se libera en el medio ambiente también contamina los suelos y las personas pueden verse expuestas a sus efectos negativos de igual forma que las aves si consumen animales de caza disparados con plomo, subraya la ONU.

La pérdida de hábitat, las prácticas agrícolas insostenibles, la electrocución con líneas eléctricas o la captura ilegal de ejemplares suponen las principales amenazadas para las aves migratorias. El envenenamiento por plomo, también. «Pero existe una solución práctica para combatirlo», asegura el organismo internacional. «Ahora hay disponible munición sin plomo y tanto la investigación como la práctica han demostrado su efectividad. Muchos cazadores ya usan munición no tóxica. Algunos países como Dinamarca y los Países Bajos han eliminado completamente de forma gradual todo el plomo disparado desde hace más de 20 años», detallan las mismas fuentes.