El goteo de un grifo supone un derroche de 30 litros al día
El goteo de un grifo supone un derroche de 30 litros al día - AquaReturn
Patrocinado por
CONSEJOS

Ahorrar agua más allá de periodos de sequía

Abrir un grifo es una acción sencilla. Cerrarlo cuando no necesitamos agua, debería convertirse en un hábito imprescindible

Actualizado:

Algunos organismos pueden sobrevivir sin aire, pero ninguno puede existir sin agua, recuerdan desde la organización Ecologistas en Acción, que en su «Guía para el ahorro de agua en los hogares» aconseja, por ejemplo, descongelar los alimentos en la nevera y nunca bajo el grifo para no malgastar 22 litros. No solo es posible ser eficiente en la cocina, también en otras habitaciones de la casa, como apunta el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), que desde su cuenta en la red social Twitter insiste a diario en que #CadaGotaSuma. Una ducha, sin ir más lejos, consume un 50% menos de agua que un baño. Y la colocación de una papelera en el servicio contribuye a minimizar la tentación de usar el inodoro como cubo de basura. Del mismo modo, para no abusar del contenido líquido de la cisterna conviene introducir en su interior una botella de agua.

Administración y organizaciones coinciden, pues, en advertir sobre la importancia de que cada ciudadano asuma la gestión eficazdel recurso en la medida de sus posibilidades. En este sentido, el Mapama acaba de poner en marcha la campaña «El agua nos da la vida, cuidémosla», que enfatiza en la sensibilización del conjunto de la sociedad. «Todos debemos tomar conciencia de que cada gota suma y de que tenemos que hacer un uso muy responsable del agua. Cada gota ahorrada hoy, es agua que tendremos para utilizar mañana», recalcan.

«Cada gota ahorrada hoy, es agua que tendremos para utilizar mañana»

El «marcadamente» secoaño hidrológico 2016/17 finalizó con una precipitación media global en España de unos 550 milímetros, un 15% por debajo del valor medio del periodo histórico de referencia 1981-2010. Ni siquiera el otoño, la estación más lluviosa en nuestro país, consiguió frenar la caída libre del agua en los embalses. El nivel de algunos de ellos era tan bajo que dejó al descubierto estructuras aún en pie de antiguos pueblos que fueron sumergidos en su momento para la construcción de estos pantanos. Localidades de Castilla-La Mancha, Castilla y León o Andalucía tuvieron que imponer restricciones al consumo de agua. Seguro que sus habitantes pusieron en práctica, si es que no lo hacían ya, útiles y sencillas acciones de ahorro como introducir aireadores en los grifos.

El nuevo año ha comenzado con nieve y lluvia en buena parte del país propiciando que la reserva hidráulica supere por poco el 40% de su capacidad total, mejorando el anterior registro, correspondiente a la semana anterior; aunque solo en un 1,4%. No obstante, la predicción estacional elaborada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para los meses de enero, febrero y marzo de 2018 no arroja señales concluyentes sobre el valor que pueden alcanzar las precipitaciones, ya que los tres rangos (normal, seco y húmedo) son igualmente probables. A tenor de lo anterior, por lo tanto, no se puede anticipar aún si se podrá revertir el déficit pluviométrico del que por ahora es el segundo año más seco desde 1965, solo por detrás de 1981.

Gestión rigurosa

Desde el Ministerio de Medio Ambiente aseguran que el Gobierno de España aplicará todas las medidas que, «física y legalmente», sean posibles para luchar contra la sequía. Unas actuaciones que «irán encaminadas a una gestión del agua rigurosa, conservadora, planificada y solidaria».

Con independencia de que los efectos de la sequía sean más o menos severos en España, el consumo responsable del agua debe convertirse en un hábito compartido por una inmensa mayoría de personas, dado que se trata de un elemento tan vital como finito. Asegúrese, por ejemplo, de llenar la lavadora y el lavavajillas antes de seleccionar el programa más eficiente de entre los que incluyan ambos electrodomésticos. De esta forma, conseguirá ahorrar 3.700 litros al mes.

Aprovechar bien el recurso y no contaminarlo

Pero vaya más allá, incluso, y no solo aproveche bien el recurso: procure no contaminarlo. En el mercado existen detergentes para la colada y jabones para la vajilla libres de fosfatos, los cuales resultan perjudiciales para la fauna cuando llegan a ríos y embalses porque facilitan la proliferación de algas que privan de oxígeno a los animales. No se deshaga, tampoco, del aceite usado a través del fregadero. Si lo guarda en un pequeño bidón puede llevarlo a un punto limpio.

Cada español gasta 139 litros de agua al día

El consumo medio doméstico en España alcanza los 139 litros de agua por habitante y día, según el XIV Estudio Nacional elaborado por las Asociaciones Españolas de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS) y de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana (AGA). Se trataría, de acuerdo con los resultados del mismo, publicado en 2016 a partir de datos recabados en 2014, de uno de los ratios más bajos de Europa. Sin embargo, se ha experimentado un aumento en 9 litros con respecto al anterior análisis. Eso no significa que haya que desatender, por ejemplo, a nuestras plantas; basta con interiorizar que regándolas en su justa cantidad y en las horas más frescas del día eludimos el riesgo de evaporación. Con el añadido de que estaremos incrementando su resistencia a la sequedad y enfermedades.

Fugas y pérdidas en la red

Otro informe publicado recientemente por el Observatorio de la Sostenibilidad alertaba sobre las pérdidas de agua en los suministros municipales, que en algunos casos, como en Cantabria y Asturias, superan, respectivamente, los 80 y 50 litros por habitante y día como consecuencia de un consumo excesivo, averías y fugas. Un inodoro en mal estado puede gastar 200.000 litros al año. El goteo de un grifo, por su parte, supone un derroche de 30 litros al día, subrayan desde el Mapama. Teniendo en cuenta que el precio medio del agua para uso doméstico se sitúa en 1,77 euros el metro cúbico, según AEAS y AGA, en el primer caso, una detección temprana del problema podría evitar el desembolso de unos 350 euros de más. Ahorrar agua es fundamental para el sostenimiento del medio ambiente y la economía familiar.