Internacional

Dos muertos y dos desaparecidos en la explosión de una planta química en Alemania

Las autoridades en Ludwigshafen han pedido que los niños de colegios y guarderías de la zona no salgan al aire libre. Hay siete heridos

El humo tras la explosión en la planta química de Ludwigshafen
El humo tras la explosión en la planta química de Ludwigshafen - AFP
EFE Berlín - Actualizado: Guardado en:

Dos personas han muerto y seis más han resultado heridas de gravedad en una explosión ocurrida este lunes en una planta química de la empresa BASF en la ciudad alemana de Ludwigshafen, en el estado de Renania-Palatinado, en el suroeste de Alemania, según ha informado la propia empresa.

El suceso tuvo lugar por la mañana en unas conducciones del puerto norte (al río Rin) de la factoría, por donde la planta se abastece de gas licuado, y los productos químicos lanzados a la atmósfera podrían suponer un riesgo para la población cercana.

«Durante unos trabajos en unas tuberías se produjo una explosión que resultó en un incendio», explicó la empresa.

Las autoridades en Ludwigshafen han pedido a los vecinos que eviten permanecer en el exterior después de que varias personas denunciasen problemas para respirar a raíz de la fuerte deflagración, que provocó un aparatoso incendio y una gran columna de humo negro.

La propia empresa, que reconoció no saber aún los productos químicos vertidos, pidió también a los vecinos de Ludwigshafen «evitar permanecer en espacios abiertos y mantener las puertas y ventanas cerradas». BASF afirmó que no han detectado valores anormales en los medidores que tienen instalados en el río junto a sus instalaciones.

El responsable de la planta de BASF en Ludwigshafen, Uwe Liebelt, aseguró en rueda de prensa que «los daños económicos» sufridos son hoy «irrelevantes» y subrayó que su «gran problema» son los damnificados por la explosión. Hoy ha sido un «día triste» para la empresa, agregó el responsable, que trasladó sus condolencias a los afectados y sus familias.

«Eviten permanecer en espacios abiertos y mantengan las puertas y ventanas cerradas», piden las autoridades

Este accidente se produjo tres horas después de que tuviese lugar otro suceso en la planta de BASF en Lampertheim (oeste de Alemania), a apenas 30 kilómetros de la sede central de Ludwigshafen, en la que se producen aditivos para plásticos.

En este incidente explotó un filtro, por motivos por el momento no aclarados, que, según la empresa, no ha supuesto la expulsión de químicos peligrosos a la atmósfera.

BASF reconoció que en este primer incidente cuatro trabajadores resultaron heridos, de los que dos permanecen graves y hospitalizados y los otros dos ya han sido dados de alta.

La actividad se ha paralizado en los dos centros industriales afectados, con lo que BASF acumula 16 interrupciones de la producción en algunas de sus plantas alemanas en lo que va de año, frente a los 13 incidentes registrados en el conjunto de 2015.

El complejo de Ludwigshafen es la sede principal de BASF y la empresa asegura en su página web que se trata del mayor recinto industrial químico del mundo, con una superficie de 10 kilómetros cuadrados.

BASF ganó en 2015 un total de 4.000 millones de euros, un 23 % menos que el año anterior, por la caída del precio del crudo y, según anunció hace unos días, obtuvo en el tercer un beneficio neto de explotación (EBIT) de 1.500 millones de euros, un 22,5 % menos que en el mismo período del año anterior.

Las acciones del gigante químico alemán, que cotizan en el selectivo DAX 30 de la bolsa de Fráncfort, caían más de un 1 % a media tarde.

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