Estudiantes de la Universidad de Columbia se manifiestan en septiembre de 2014 contra las violaciones y los abusos sexuales
Estudiantes de la Universidad de Columbia se manifiestan en septiembre de 2014 contra las violaciones y los abusos sexuales

Trump rescinde la normativa de Obama contra las agresiones sexuales en las universidades

Según la reponsable de Educación, era injusta al «imponer una presión inapropiada sobre las universidades y los sospechosos de las agresiones»

NUEVA YORKActualizado:

La Administración Trumpo asesta un nuevo golpe al legado dejado por el presidente anterior. El Departamento de Educación de Estados Unidos ha anunciado este viernes la rescisión de la normativa declarada por el anterior presidente del país, Barack Obama, para ayudar a las víctimas de agresiones sexuales en las universidades del país.

Según el departamento que dirige Betsy DeVos, la anterior normativa de Obama era injusta, al «imponer una presión inapropiada sobre las universidades y los sospechosos de las agresiones».

DeVos había anunciado a principios de mes su intención de modificar las enmiendas al llamado Título IX formuladas por Obama sobre esta ley federal que prohibía la discriminación en las escuelas, y que incluía protección para víctimas de agresiones sexuales.

Los críticos de esta normativa argumentaban que proporcionaba una «hiperprotección» a las víctimas de los abusos y dejaba sin argumentos legales a los acusados.

El Departamento de Educación ha ofrecido a cambio unas líneas generales «provisionales» para resolver estas situaciones, según ha confirmado la propia DeVos en un comunicado.

«El objetivo es que todos los estudiantes sean tratados por igual. Las escuelas y universidades deben seguir enfrentándose directamente a estos horrendos crímenes. Basta de esconderlo bajo la alfombra. Pero el proceso también debe ser justo e imparcial, y conseguir que todo el mundo confíe en sus oportunidades».

Es un hecho, que en los últimos años se ha incrementado el número de ataques a estudiantes en el seno de las universidades estadounidenses, lo que ha obligado a muchas de ellas a abrir una oficina o departamento para gestionar las denuncias, la mayoría de las cuales no han prosperado por diveros motivos, desde las presiones internas, las represalias o que no se iba a conseguir ningún resultado. Con esta nueva decisión de la Administración Trump (recordemos que el mismo presidente ha sido acusado por algunas mujeres de acoso sexual), vuelve a dejar en una peligrosa vulnerabilidad a las víctimas.