El presidente cubano, Raúl Castro, durante la cumbre del ALBA la semana pasada en Caracas
El presidente cubano, Raúl Castro, durante la cumbre del ALBA la semana pasada en Caracas - Reuters

Trump cree que Cuba no ha hecho concesiones en el deshielo con Estados Unidos

Una asesora de la Casa Blanca asegura que «con todo lo que se le ha regalado», el régimen no ha entregado a fugitivos de la Justicia estadounidense y no habla de elecciones libres ni de liberar a presos políticos

WashingtonActualizado:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cree que Cuba, «con todo lo que se le ha regalado», no ha hecho ninguna «concesión» dentro del proceso de normalización de las relaciones bilaterales, ha señalado este miércoles su asesora Helen Aguirre Ferré. «El presidente (Trump) ha sido muy claro sobre que se van a evaluar todos los acuerdos de la Administración previa (del expresidente Barack Obama) con Cuba», afirmó Aguirre Ferré, de ascendencia nicaragüense.

La asesora especial del mandatario y directora de asuntos de prensa comentó durante una entrevista a Efe en la Casa Blanca que, a juicio de Trump, «Cuba no ofreció ninguna concesión, con todo lo que se le ha regalado en lo que ha sido la normalización y el restablecimiento de acuerdos y el trato diplomático». Cuba mantiene a «fugitivos de la Justicia estadounidense, tiene que entregar a esas personas y hablar también sobre la importancia de elecciones libres, y liberar a los presos políticos», sostuvo Aguirre Ferré.

Evita responder si ya ha habido algún contacto entre el régimen y la nueva Administración de EE.UU.

Aguirre Ferré eludió comentar si ya se ha producido algún contacto entre el Gobierno de Trump, que asumió la Presidencia el pasado 20 de enero, y el de Cuba y señaló que esa es «una pregunta para el Departamento de Estado».

Ya como presidente electo, el pasado 28 de noviembre Trump adelantó que daría marcha atrás a las medidas tomadas por Obama respecto a Cuba, si el Gobierno de la isla no se prestaba a negociar con él «un acuerdo mejor».

Pocos días antes, en su reacción a la muerte de Fidel Castro, Trump calificó de «brutal dictador» al líder cubano y prometió que su Ejecutivo haría «todo lo posible para asegurar que el pueblo de Cuba pueda iniciar finalmente su camino hacia la prosperidad y la libertad».

El 11 de enero, el entonces todavía candidato a secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, aseguró en su audiencia de confirmación en el Senado que Trump haría una «revisión de abajo a arriba» de la relación bilateral con Cuba, incluida la decisión de Obama de retirar al país de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

Derechos humanos

Más recientemente, a comienzos de febrero, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, afirmó que el Gobierno de Trump dará prioridad a los derechos humanos en la «revisión completa» que está haciendo de la política estadounidense hacia Cuba. Spicer declaró entonces que Trump «está comprometido con una agenda que garantice los derechos humanos para todos los ciudadanos del mundo», por lo que ese asunto ocupará un lugar «principal» en la revisión de la política con la isla caribeña.