Fuerzas de seguridad israelíes retirando los detectores de metales
Fuerzas de seguridad israelíes retirando los detectores de metales - AFP

Palestinos mantienen sus protestas frente Al Aqsa pese a la retirada los detectores de metales

La promesa israelí de sustituir los detectores de metales por métodos de vigilancia menos invasivos no ha bastado a los palestinos, que continuarán con sus protestas frente a la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén

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«Queremos que se vuelva a la situación previa al 14 de julio. Todas las medidas israelíes en Al Aqsa son ilegales», aseveró ayer el Waqf, organismo custodio de los lugares sagrados en Jerusalén, en un comunicado. Junto al resto de autoridades religiosas islámicas en Jerusalén, han pedido a los palestinos que mantengan su boicot a las nuevas medidas de seguridad israelíes y sus multitudinarios rezos-protesta en las calles adyacentes a la mezquita «hasta que se concreten las nuevas medidas».

La mañana del martes, operarios israelíes retiraron los arcos de detección de metales de las entradas de la Explanada de las Mezquitas, donde el pasado 14 de julio tres araboisraelíes mataron a dos guardias israelíes antes de ser abatidos. Tras el atentado, Israel impidió por primera vez en años la celebración del rezo del viernes en la mezquita de Al Aqsa e impuso nuevas restricciones de seguridad que fueron vistas como una violación del «statu quo» en la explanada, lugar sagrado para los musulmanes pero también para los judíos. Tras una semana de violentos disturbios que se han saldado con la muerte de cuatro palestinos en enfrentamientos en Jerusalén Este y el asesinato de tres israelíes apuñalados al norte de Ramala, así como cerca de un millar de heridos y cientos de detenciones, el presidente israelí Benjamín Netanyahu ha accedido «a las recomendaciones de los cuerpos de seguridad».

«Los detectores de metales serán sustituidos por unos controles de seguridad basados en tecnología avanzada, que se implementarán en los próximos seis meses», señaló el Gabinete de Netanyahu. El Ministerio de Seguridad Pública israelí avanzó que el nuevo sistema de videovigilancia inteligente será colocado en las calles que acceden a Al Aqsa costará unos 23 millones de euros.

Pese a la retirada de los detectores de metales, cientos de palestinos han mantenido sus rezos fuera de la explanada de la mezquita, tras las vallas de la seguridad israelí o en la Puerta de los leones, según imágenes distribuidas en las redes sociales. El Gran Muftí de Jerusalén insistió en que «cualquier nueva medida israelí en Al Aqsa será rechazada».

El paso atrás israelí se produce en el marco del incidente diplomático con Jordania tras la muerte de dos jordanos bajo las balas de un oficial de seguridad de la embajada israelí en Amán, que había sido atacado con un destornillador. La noche del lunes, el rey Abdalá II de Jordania y el presidente israelí mantuvieron una conversación por teléfono de la que no ha trascendido su contenido, pero tras la cual Jordania accedió a devolver a Israel al oficial de la embajada israelí y éste a retirar los detectores de metal en Al Aqsa.