Trabajadores de la salud se manifiestan este martes en Caracas para reclamar mejoras salariales y contra la escasez de medicinas y material médico
Trabajadores de la salud se manifiestan este martes en Caracas para reclamar mejoras salariales y contra la escasez de medicinas y material médico - EFE

Mueren diez bebés por desnutrición en Venezuela

La oposición denuncia que el desabastecimiento y el hambre se han convertido en un «negocio de dominación política» y un «foco de corrupción»

Corresponsal en CaracasActualizado:

El hambre acecha a los venezolanos. En las últimas semanas, diez niños menores de dos años han muerto por desnutrición, según ha denunciado el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS) y diputados de la oposición. Ambas fuentes alertan sobre una agudización del desabastecimiento de alimentos, que sitúa a la población en el umbral de la hambruna.

La Asamblea Nacional abrió este martes un debate sobre esta crisis para proponer un proyecto de ley que garantice el acceso a los alimentos. También criticó la corrupción que ampara el Gobierno de Maduro con la distribución de bolsas de comida con el «carné de la patria» y los «CLAP» (Comités Locales de Administración y Producción).

El diputado Omar González denunció la muerte de seis bebés en el hospital Luis Razetti, de Barcelona (capital de Anzoátegui) y otros cuatro en el estado Bolívar. Todos ellos por falta de alimentos. La desnutrición afecta al 52% de los menores de cinco años y causa retrasos y daños irreversibles, alerta la médico Maritza Landaeta, del Observatorio Venezolano de la Salud.

La muerte de niños por hambre es la consecuencia más cruel de las políticas económicas del chavismo, según Omar González

González, de Vente Venezuela, el partido de María Corina Machado, afirmó que la muerte de niños por hambre es la consecuencia más cruel de las políticas económicas del chavismo. «Maduro provoca muertes a través del arma de la escasez y la improductividad. Aprieta el gatillo del desabastecimiento y de las expropiaciones, abatiendo a millares de ciudadanos», dijo.

La doctora Landaeta señala que la crisis alimentaria empeora la doble carga de la malnutrición por exceso o déficit de nutrientes, un problema de salud pública que en Venezuela se ve agravado con la crisis. La producción nacional apenas cubre el 30% de la demanda y se debe importar el 70% de los alimentos. La mayoría de las empresas ha cerrado porque el régimen de Maduro no otorga divisas para importar los insumos.

El presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, aseguró por otro lado que los llamados «CLAP», con sus «carnés de la patria», no resuelven el problema de la escasez de alimentos que padece Venezuela y se han convertido en un importante foco de corrupción. «Imagínense lo que esto significa en materia de corrupción. Todo lo que se podría producir en el país, lo que significa pagarles a los panameños para que centralicen, empaqueten las bolsas allá y las traigan, es hacer del hambre un hecho de corrupción. El hambre se ha convertido en un negocio en Venezuela, un negocio de dominación política», dijo el diputado Borges.

Ricos a costa de la escasez

El líder de la Asamblea añadió que, por cada kilo de producto importado, en Venezuela se producirían 16 kilos, por lo que a su juicio «los CLAP son un arma política que les sirve a unos pocos para hacerse ricos a costa del hambre de los venezolanos». En ese sentido, declaró que ya son diez los casos de niños que han muerto en el país por desnutrición.

Por su parte, el diputado y dirigente por Primero Justicia, Carlos Paparoni, aseguró que el precio verdadero de la caja de alimentos son 8 dólares, pero que el Gobierno la vende en 35 dólares. «¿A dónde va la diferencia de 27 dólares?, se preguntó Paparoni, a la vez que responsabilizó a Marco Torres, Freddy Bernal y el ministro Castro Soteldo de destruir la producción nacional, «lo que ha generado una crisis de hambre en los venezolanos, mientras unos pocos se hacen millonarios»