Al menos dos personas han muerto por el descarrilamiento de un tren cerca de Milán - Reuters

Tres muertos y decenas de heridos tras descarrilar un tren cerca de Milán

Al ceder los raíles, el convoy recorrió dos kilómetros fueras de las vías hasta que impactó contra un poste de electricidad

ROMAActualizado:

Un nuevo desastre ferroviario causa en Milán la muerte de tres mujeres y más de medio centenar de heridos, cinco de ellos graves. El accidente ocurrió a las siete de la mañana y probablemente se debió al “hundimiento estructural de la red de vías férreas”, según los primeros informes técnicos. El grave incidente se produjo en el mismo punto en que un tren se había salido de las vías el 23 de julio pasado. En aquel caso, por fortuna, sin consecuencias graves. Ahora, al ceder los raíles el tren circuló fuera de las vías unos dos kilómetros hasta que un vagón impactó contra un poste del tendido eléctrico, quedando destrozado. El impacto fue fatal para una mujer de 51 años, otra de 39 y una tercera no pudo ser identificada en las primeras horas a causa de las condiciones en que había quedado el cuerpo.

Al darse la alarma, acudieron numerosas ambulancias y los bomberos para rescatar a las numerosas personas que habían quedado atrapadas. Enfermeros, bomberos y fuerzas del orden tuvieron que trabajar durante cuatro horas para salvar a todos los pasajeros de ese infierno.

El tren regional había partido de Cremona a las 5,32, con dirección a Milán Porta Garibaldi, y descarriló a la altura de Seggiano di Piolttelo, a las puertas de Milán. Al ser una hora punta, el tren iba lleno de trabajadores y viajeros que hacen diariamente el mismo trayecto. "Al principio oímos un gran ruido de hierros bajo el vagón, después el tren comenzó a dar bandazos muy fuertes. Las luces se apagaron. En el vagón la gente comenzó a gritar y a llorar. Yo me abracé a Luca, un compañero de viaje que encuentro todas las mañanas. A nosotros que íbamos en el último vagón no nos fue del todo mal, solo sufrimos alguna pequeña herida, pero los del penúltimo vagón quedaron atrapados como sardinas”, cuenta Tatiana, empleada en Milán. Por su parte, Luca, de 40 años, explica que el vagón iba lleno, como ocurre en las horas punta: “Al menos en nuestro vagón no iba gente de pie y esto ha evitado que las consecuencias fueran más graves”. La mayoría de los testimonios coinciden en sus versiones sobre el accidente: “Todo marchaba bien, hasta que de repente el tren inició a dar violentas sacudidas y los vagones se salieron de los raíles”, manifestó uno de los pasajeros.

Se ha abierto una investigación sobre el accidente y la fiscal Tiziana Siciliano indaga, por el momento, por “desastre en el que puede haber culpables”. Numerosas han sido las reacciones de protesta en las redes sociales por las comunicaciones de Trenord, la sociedad con participación de Trenitalia –entidad estatal-, que opera en el sector del transporte ferroviario de pasajeros en la región de Lombardía. En las estaciones lombardas, algunas en caos tras el accidente, se anunciaron retrasos por los altavoces y en las pantallas indicando que se había producido un “inconveniente a un tren”, sin más explicaciones. Una hora y media después del accidente, Trenord se limitó a comunicar: “Circulación interrumpida entre Treviglio y Milán a causa de un inconveniente técnico a un tren”.

Inmediata ha sido la reacción del mundo político, que se encuentra en plena campaña electoral, ante los comicios generales del 4 de marzo. Todos los líderes han mostrado solidaridad con las víctimas, exigiendo responsabilidades. “Desgraciadamente –ha dicho Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia- nuestras infraestructuras están anticuadas y estamos retrasados con respecto a España y Francia de al menos un cincuenta por cien. Tenemos que mejorarlas. Por desgracia, los incidentes suceden en todo el mundo, pero no es una buena razón para no profundizar en las causas y evitar que vuelvan a repetirse”.

El viejo sistema ferroviario italiano, sobre todo en el sur de Italia, ha sido causa de numerosos accidentes. Algunos tramos de trenes de cercanías se encuentran en una situación lamentable, muy lejos de la que correspondería a un país que es la tercera economía de la eurozona. Trenes muy viejos, averías, retrasos, cancelaciones de un día para otro, son los inconvenientes que sufren a diario los casi tres millones de pasajeros que viajan regularmente en los trenes regionales e “intercity” que circulan por el país a lo largo de 672 kilómetros.

El deterioro es tal que un informe de “Legambiente” elaborado en diciembre califica de “infierno” la situación de los trenes regionales. La asociación ambientalista ha descrito “las diez líneas de pesadilla” en Italia, centrándose la mayoría en el centro-sur del país. El podio de la vergüenza se lo adjudican a la línea Roma-Ostia Lido (Lazio). Al describir la pesadilla que sufren los viajeros, Legambiente habla de retrasos que pueden superar los 30 minutos, cancelaciones inesperadas de trenes, capacidad y envejecimiento de los vagones, horarios que no se adaptan a las exigencias de los trabajadores o a los viajeros que utilizan diariamente el tren y, finalmente, escasa frecuencia de los trenes. La región de Calabria, la más atrasada del país, tiene la relación más desfavorable entre servicios y coste: Según Legambiente, entre el 2010 y 2017, Calabria ha sufrido un recorte del 26,4 % de los servicios, mientras se aumentó un 20 % las tarifas.