IGNACIO GIL

Maduro expulsa al embajador de España tras las sanciones de la UE

Dastis anuncia medidas de reciprocidad, que pueden ser adoptadas este viernes en el Consejo de Ministros

MadridActualizado:

Las relaciones de Venezuela con España entraron este jueves en su momento más tenso, después de que el Gobierno de Nicolás Maduro declarara «persona non grata» al embajador español en Caracas, Jesús Silva, en respuesta a lo que considera «continuas agresiones y recurrentes actos de injerencia en los asuntos internos» por parte del Ejecutivo español.

Maduro dio de esta manera un paso más en la escalada de reacciones a la decisión de la Unión Europea de adoptar un paquete de sanciones contra dirigentes del régimen bolivariano a quien se considera responsables de la represión política en Venezuela.

El Gobierno venezolano se muestra convencido de que el principal impulsor de esas medidas en el seno de la UE es el Gobierno de Mariano Rajoy, por lo que sus principales represalias las ha adoptado contra España. Ya el miércoles, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, comunicó que el embajador de Venezuela en Madrid, Mario Isea, había sido llamado a consultas por Maduro ante lo que calificó de «agresión injerencista y colonialista del Gobierno del Reino de España».

Desproporción

Tras conocer la noticia de la llamada a consultas del embajador, el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, dijo que la consideraba desproporcionada pero, horas después, se encontró con una medida mucho más dura aún desde el punto de vista diplomático: la declaración del embajador español como «persona non grata» lo que suele conllevar su expulsión del país.

La expulsión de un embajador se adopta en situaciones de malestar profundo con otro país, algo que no había sucedido nunca entre España y Venezuela, aunque sí se han registrado durante los mandatos chavistas, momentos de llamadas a consultas de los embajadores.

De ahí que Dastis, después de conocer la decisión de Maduro, declarara este jueves desde Davos (Suiza) que el Gobierno lamenta la declaración de «persona non grata» del embajador y rechazase las acusaciones de «injerencia». Después añadió que España responderá con «medidas de reciprocidad proporcionadas». No quiso avanzar qué medidas son esas y dio a entender que serán adoptadas este viernes en el Consejo de Ministros al que él llevará un informe con «diversas alternativas».

Entre esas medidas podría estar la declaración, a la vez, por parte de España, como «persona non grata», del embajador venezolano o la expulsión de algún otro miembro de la Embajada, aunque en Exteriores no se ha dado ninguna pista sobre el asunto.

«Vamos a tratar de actuar con proporcionalidad pero tenemos que aplicar el principio de reciprocidad, que es muy útil en las relaciones diplomáticas, insistió el ministro, quien dijo también que el Gobierno siempre intenta actuar con proporcionalidad, aunque eso –ironizó– es algo que Maduro «no conoce».

Dastis recordó que las sanciones fueron adoptadas por los 28 países de la UE «por unanimidad», y aunque dijo que hablará con sus socios europeos sobre el asunto, dejó claro que Venezuela ha planteado el problema de forma bilateral con España y que la respuesta tiene que ser también bilateral.

Fuentes diplomáticas consultadas por ABC indicaron que Maduro habría decidido actuar enérgicamente contra España, para contentar a los sectores más duros del régimen, entre ellos el influyente «número dos» Diosdado Cabello. Algunos de ellos, afectados por las sanciones, tienen a sus hijos estudiando en Europa y les supone un problema no poder viajar a territorio comunitario.

El régimen de Maduro ha culpado abiertamente a España de ser el impulsor de las medidas comunitarias y ha ido más allá, recordando la visita que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, realizó en septiembre de 2017 a Estados Unidos y en la que, según Caracas, accedió a «recibir infames instrucciones y someterse a sus designios con respecto a Venezuela, comprometiéndose a asumir el liderazgo de la conspiración en Europa».

«Instrucciones de EE.UU.»

La reciente visita que Thomas Shannon, subsecretario de Asuntos Políticos del Departamento de Estado norteamericano, hizo a Madrid, no ha hecho más que alimentar la idea que las autoridades venezolanas tienen de que el Gobierno español actúa siguiendo instrucciones de Washington, según las citadas fuentes diplomáticas.

Según las autoridades venezolanas, Rajoy accedió a las peticiones del presidente estadounidense, Donald Trump, «a cambio de inconfesables beneficios políticos y económicos para provecho particular de una parte de la cúpula que gobierna España».

Cataluña

Y tras lanzar distintas acusaciones al Gobierno español, entre ellas la de «secuestrar el derecho a decidir del pueblo catalán», insistieron, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, en que Venezuela no aceptará la intromisión de «gobiernos subordinados con desesperante nostalgia colonial».

Pese a los continuos ataques del régimen bolivariano, Dastis trató este jueves de no cortar todos los hilos de la relación con Caracas, asegurando que España seguirá intentando «ayudar a acabar con la situación lamentable en que se encuentra el pueblo venezolano» por «todas las vías que se pueda». Y sobre el diálogo abierto con la oposición, señaló que lo que se necesita es que el Gobierno de Maduro «no se limite a hacer promesas, sino que las cumpla». No obstante, se mostró «escéptico» sobre la posibilidad de que se alcancen resultados.

El secretario de Relaciones Internacionales del PSOE, Héctor Gómez, consideró injustificada la medida y pidió trabajar con prudencia e inteligencia para restituir las relaciones.

Ciudadanos preguntó si se responderá declarando persona «non grata» al embajador venezolano y fuentes de Podemos, citadas por Efe, afirmaron: «No echaremos más leña al fuego. Queremos las mejores relaciones diplomáticas entre Venezuela y España».