Inmigrantes africanos después de ser liberados de la prisión de Saharonim en el desierto de Negev
Inmigrantes africanos después de ser liberados de la prisión de Saharonim en el desierto de Negev - Reuters

Israel liberará de prisión a 200 inmigrantes africanos

El primer ministro, tras las duras críticas recibidas por su acuerdo con la ONU, presentará un nuevo plan para la deportación masiva de 32 mil solicitantes de asilo

JerusalénActualizado:

Alrededor de 200 inmigrantes africanos encarcelados en un centro de detención serán liberados hoy, día en que vence el plazo dado por el Tribunal Supremo al Gobierno israelí para presentar un nuevo plan de deportación, informó el digital «The Times of Israel».

Los inmigrantes africanos, principalmente eritreos y sudaneses, muchos de ellos solicitantes de asilo y retenidos en Saharonim, en el Néguev (sur de Israel), serán liberados a lo largo del día de hoy.

Esto sucede en medio de negociaciones entre el Gobierno israelí y el de Uganda, para que esta nación africana acoja inicialmente a 500 personas, detalló hoy el diario «Haaretz».

«Este anuncio (...) muestra que el plan del Gobierno para deportar forzosamente a los refugiados de Uganda ha fracasado», indicó un comunicado de varias ONG encabezadas por «Hotline para Refugiados y Migrantes».

Esto llega tras meses de controversia, después de que en enero, Israel anunciara un plan de deportación masiva para 32.000 de los 38.000 inmigrantes africanos que residen en el país, excluyendo a 6.000 menores y a progenitores con hijos a su cargo.

El programa, que contemplaba deportaciones forzosas a terceros países africanos o el ingreso a prisión para todos aquellos que rechazaran irse, fue cancelado a principios de abril, cuando el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llegó a un pacto con la ONU para que 16.000 personas afectadas por el plan se quedaran en Israel y la otra mitad fueran reubicados en países occidentales.

Sin embargo, el jefe del Ejecutivo israelí canceló el acuerdo inmediatamente después de anunciarlo después de recibir críticas y presiones de parte de sus socios gubernamentales, y ahora intenta diseñar un nuevo plan de deportación.