El presidente de a Corte Alfredo Montalto leyendo la sentencia
El presidente de a Corte Alfredo Montalto leyendo la sentencia - REUTERS

El Estado italiano condenado por negociar con la Cosa Nostra

La sentencia de la Corte italiana ha condenado a ex altos funcionarios por negociar en secreto en la década de 1990

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Del caos y la parálisis en las negociaciones para formar Gobierno en Italia, se ha pasado a un clima de altísima tensión, con el líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, furioso contra el Movimiento 5 Estrellas, al que califica de «peligro para Italia». El ambiente se ha enrarecido aún más tras la sentencia judicial conocida en la tarde del viernes que confirma que hubo negociación entre el Estado y la mafia.

El tribunal de Palermo, después de 5 años y medio de proceso, ha condenado a penas comprendidas entre 8 y 28 años de cárcel a personas de las instituciones y mafiosos por la negociación entre el Estado y la Cosa Nostra tras el terrible periodo del 1992-1993, ensangrentado con los asesinatos de los magistrados Falcone y Borsellino, y después con los atentados mafiosos de Roma, Milán y Florencia.

Según la sentencia, en esos meses hombres del Estado, como los exgenerales Mori y Subranni negociaron con los dirigentes de la Cosa Nostra, entre ellos Totò Riina, para que la mafia pusiera fin a los atentados. La pretensión de la mafia con sus matanzas era doblegar al Estado para que pusiera fin al régimen de dureza contra los hombres de Cosa Nostra en las cárceles.

«Berlusconi, relacionado con la mafia»

Entre los condenados, con 12 años de cárcel, figura el exsenador Marcello Dell’ Utri, que fue brazo derecho de Silvio Berlusconi y contribuyó de forma decisiva en la creación del partido Forza Italia. Según la acusación, el exsenador Dell’Utri, que cumple condena en la cárcel, durante «el periodo del gobierno Berlusconi», entre 1993-1994, hizo de motor, de correa de transmisión, del mensaje mafioso: «Dell’Utri entregó a Berlusconi el mensaje intimidatorio de la mafia, y en el 1994 logró convencerlo para que asumiera iniciativas legislativas que. si hubieran sido aprobadas, habrían podido favorecer a la mafia».

El magistrado Nino Di Matteo, uno de los fiscales que ha llevado la acusación en el proceso, ha calificado de «histórica» la sentencia, subrayando el papel de Silvio Berlusconi: «Anteriormente se había establecido la correlación de Cosa Nostra con el empresario Silvio Berlusconi , ahora esta sentencia, por primera vez, pone a Cosa Nostra en correlación con Berlusconi político».

Al conocer la sentencia, el candidato a primer ministro del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, ha manifestado: “Con estas condenas muere definitivamente la Segunda República”. Otros líderes del M5E subrayan que la sentencia hace caer “una lápida que entierra a Berlusconi”. Forza Italia (FI) ha reaccionado con duras críticas a la sentencia, en especial a la posición del fiscal Nino Di Matteo, al que consideran próximo al M5E. En una nota oficial, FI descalifica a Di Matteo por acusar a Berlusconi de relación con la mafia.

Fumata negra

Esta sentencia ha elevado mucho más aún la tensión política.

El clima de caos hace que la fumata negra para la formación de gobierno se mantenga mes y medio después de la celebración de las elecciones generales. El pasado miércoles el presidente de la República, Sergio Mattarella, que ya había tenido sin éxito dos rondas de consultas con los partidos políticos, dio a la presidenta del Senado, María Elisabetta Alberti Casellati, lo que se conoce como «mandato exploratorio». Casellati, 72 años, seguidora fiel del líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, tenía la misión de «verificar durante dos días si existía la posibilidad de formar una mayoría parlamentaria entre el centro derecha y el Movimiento 5 Estrellas». Alberti Casellati acudió el viernes al palacio del Quirinal, sede de la presidencia de la República, para dar cuenta a Matarella sobre sus dos rondas de encuentros con los líderes de los partidos políticos. El resultado ha sido, como se había vaticinado, un fracaso.

Los partidos continúan con sus vetos entrecruzados y parece que continúan en campaña electoral. De hecho hay elecciones locales en las regiones de Molise y Friuli-Venecia Julia, donde los vencedores de los comicios generales del 4 de marzo, el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga Norte, confían en mejorar incluso sus buenos resultados de hace mes y medio.

Veto a Berlusconi

La mayor dificultad para la formación de un gobierno del centro derecha con el Movimiento 5 Estrellas la constituye el rechazo radical por parte del M5E a participar en una mayoría parlamentaria en la que esté presente Forza Italia, cuyo líder, Silvio Berlusconi, es considerado por los «grillini» como «el mal absoluto de Italia».

Este veto ha irritado profundamente al exCavaliere quien ha pasado al ataque con extraordinaria dureza, cerrando la posibilidad de cualquier relación con el M5E: «No hay ninguna hipótesis de acuerdo con un movimiento que ni siquiera es un partido democrático. Estoy disgustado. Los italianos han votado mal. Hemos tratado dar continuidad a la experiencia del centro derecha, pensando que fuera útil nuestra competencia dentro de un equipo de ineficaces (en referencia a los «grillini»), pero ahora estoy absolutamente convencido que el M5E es un peligro para Italia. Es necesario evitar que tomen el poder».

El exCavaliere ha exteriorizado así su desprecio por el Movimiento: «En mis empresas los miembros del M5E limpiarían los baños». Después, Silvio Berlusconi ha abierto la puerta al diálogo con el Partido Democrático (PD), centro izquierda: «Desde el punto de vista de la responsabilidad y de la democracia, el PD está a años luz por delante del M5E».

Aire de ruptura

Las duras declaraciones de Berlusconi no han gustado al secretario político de la Liga Norte, Matteo Salvini, quien en la práctica es el líder del centro derecha porque su partido ha sido el más votado de la coalición (17,5 %). «Si Berlusconi quiere ir con el PD, puede ir solo. Se equivoca cuando dice que los italianos votan mal y que comete otro error cuando subraya que quiere llevar al gobierno al PD. Y no me gusta que hable mal de un partido que ha sido votado por un tercio de los italianos» (el M5E obtuvo un 32,5 % de votos), ha manifestado Matteo Salvini.

Gobierno institucional

Mientras se respira aire de ruptura en el centro derecha, y continua el caos sobre la formación de gobierno, la iniciativa vuelve a manos del presidente de la República, quien seguramente el próximo lunes decidirá el camino a seguir. Se comienza a hablar de la posibilidad de que el presidente Mattarella se juegue una última carta: Intentar que se forme un gobierno institucional, formado por juristas y economistas, hasta la primavera del 2019.