Miles de personas han protestado en contra de Trump por sus comentarios «racistas»
Miles de personas han protestado en contra de Trump por sus comentarios «racistas» - AFP

África exige disculpas a Washington por el «racismo» del presidente

Tachan de «escandalosa y xenófoba» la alusión a sus países como «pozos de mierda»

Corresponsal en WashingtonActualizado:

La cascada de reacciones críticas a la soez referencia de Trump a los países que envían inmigrantes a Estados Unidos no se detiene. Tras la reacción individual de algunos de ellos, como El Salvador, Haití y Botsuana, que exigieron aclaraciones desde el primer momento, los países africanos han decidido pasar a la acción de forma conjunta. Embajadores de los 55 países que integran la Unión Africana aprobaron una declaración de condena en la que exigen una disculpa del presidente estadounidense y tildan sus afirmaciones de «racistas, escandalosas y xenófobas».

La tormenta política estalló cuando el pasado viernes un periódico reveló que Trump, durante un duro discurso ante una veintena de congresistas republicanos y demócratas, despreció verbalmente a los países pobres que envían inmigrantes a Estados Unidos cuando se produce algún tipo de catástrofe natural. Durante su intervención en la Casa Blanca, después de preguntarse por qué su país tenía que acoger a tantos haitianos, lanzó está pregunta: «¿Por qué tenemos que seguir acogiendo a toda esa gente de países que son un pozo de mierda?». Y a continuación, se mostró partidario de que el país «reciba a noruegos» en lugar de hacerlo con personas de baja cualificación.

Desde entonces, además de una indignación generalizada en la comunidad internacional, la lluvia de críticas a Trump ha sido casi unánime por parte de los legisladores de ambos partidos. A excepción de dos congresistas republicanos que afirmaron no recordar si el presidente se había expresado exactamente en esos términos. Después del desmentido de Trump, que reconocía un «duro lenguaje» pero negaba haber pronunciado esas palabras, el senador demócrata John Durbin, primero, y el conservador Lindsey Graham, después, aseguraron que sí había pronunciado la expresión, que el propio Graham afeó al presidente minutos después de pronunciarlas.

Horas después, Naciones Unidas, que ya había criticado también como institución las palabras del ocupante del Despacho Oval, albergó el encuentro de embajadores africanos, que, además de solidarizarse «con el pueblo haitiano», mostraron su «preocupación por la creciente y continua tendencia del Gobierno estadounidense de denigrar a su continente y a las personas de color».

Solución para los «dreamers»

Las agresivas afirmaciones de Donald Trump tienen lugar en un momento en que el Congreso busca una solución legal definitiva que proteja de la deportación a los «dreamers», los jóvenes inmigrantes que entraron en el país como menores. A esa necesidad se ha sumado un nuevo desafío para los legisladores, después de que la Administración Trump decidiera cancelar los programas de acogida de refugiados de Haití y de El Salvador, una decisión que podría afectar a otros países próximamente.

La decisión de Inmigración de poner fin a los llamados TPS se basa en que los motivos por los que Estados Unidos recibió a miles de personas, afectados por los terremotos ocurridos en ambos países, ya no se mantienen, al haberse solucionado la falta de recursos en su naciones de origen. Se calcula que son casi 50.000 haitianos y más de 250.000 salvadoreños los que están obligados a buscar un nuevo estatus legal en un año y medio, para eludir su salida del país. Ciudadanos de algunos países africanos que viven hoy en Estados Unidos podrían verse afectados próximamente por una medida similar.

Se trata de uno de los puntos del debate en el que Trump exige un endurecimiento de las condiciones de acogida a extranjeros, que incluye la construcción del muro con México, así como el fin de la lotería de visados y de la llamada cadena de inmigración (entre generaciones). Condiciones que ha puesto como precio para salvar a los «dreamers».