Internacional

Detenido por corrupción el principal impulsor de la destitución de Rousseff

Se sospecha que recibió unos cinco millones de dólares de la red que operaba con Petrobras

Eduardo Cunha
Eduardo Cunha - EFE
VERÓNICA GOYZUETA Corresponsal En Sao Paulo - Actualizado: Guardado en:

La prisión preventiva del expresidente del Congreso brasileño Eduardo Cunha, personaje clave en el proceso de la crisis política y económica que sacude a Brasil desde la reelección de Rousseff, en 2014, incendió las redes sociales del país y debe preocupar a sus pares de izquierda a derecha. Detenido el miércoles por la tarde, el político que inició el proceso que culminó con la caída de la expresidenta Dilma Rousseff y la debacle del Partido de los Trabajadores (PT), es temido por ser una especie de hombre bomba en las investigaciones de corrupción del caso Petrobras.

Es además, un aliado de largo tiempo del actual presidente Michel Temer, que asumió oficialmente a finales de agosto, al tiempo que es uno de los principales exponentes del actual grupo de Gobierno, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). El político, que opera desde los tiempos de Fernando Collor de Melo, en los años 90, es investigado en por lo menos cuatro procesos judiciales autorizados por la Corte Suprema, por crímenes como blanqueo de fondos y corrupción en los millonarios desvíos de Petrobras.

Preso en el marco de la conocida Operación Lavacoches, que investiga el escándalo en la petrolera estatal, Cunha esperaba su prisión desde setiembre, cuando perdió su cargo en el parlamento en una votación casi unánime, y con él, su fuero privilegiado. El Ministerio Público (MP) informó en un documento, que la prisión fue preventiva y que Cunha será llevado a Curitiba, estado de Paraná, donde rige la corte del juez Sergio Moro, líder de las investigaciones que han llevado a la prisión a importantes políticos y empresarios, como el dueño de la constructora Odebrecht, Marcelo Odebrecht.

Según el MP, existía riesgo concreto de fuga, porque Cunha, además de tener «recursos ocultos en el exterior» tiene «doble ciudadanía», pues el brasileño tiene nacionalidad italiana y pasaporte europeo.

Cinco millones de dólares

Cunha es sospechoso de haber recibido alrededor de cinco millones de dólares en sobornos para aprobar la construcción de dos navíos sonda de Petrobras entre junio del 2006 y octubre del 2012, que costó US$ 1,2 mil millones, contratados sin licitación. Los navíos serían construidos por el astillero coreano Samsung Heavy Industries para operar en el Golfo de México y África. Otro de los procesos investiga cuatro cuentas suyas no declaradas en Suiza.

Venido a menos desde su destitución en el Congreso, Cunha era apuntado e insultado por donde pasaba. La semana pasada, trascendió en redes sociales un vídeo en que una señora le persigue para pegarle en el aeropuerto de Río de Janeiro.

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