El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, durante una rueda de prensa este lunes en Viena
El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, durante una rueda de prensa este lunes en Viena - Reuters

Cuba se niega a extraditar a los prófugos de la Justicia de EE.UU. que le pide Trump

El régimen castrista responde al endurecimiento de la política de EE.UU. hacia la isla: «Jamás negociaremos bajo presión o amenazas», ha advertido su canciller, Bruno Rodríguez

VienaActualizado:

Cuba no extraditará a Estados Unidos a ciudadanos reclamados por la Justicia de ese país, que «carece de base política y legal para reclamarlos», afirmó este lunes en Viena el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez. El canciller cubano replicó así en una rueda de prensa a la exigencia del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien el pasado viernes incluyó la devolución por parte de Cuba de prófugos estadounidenses entre las condiciones para retomar el diálogo bilateral. En la primera comparecencia de un miembro del Gobierno cubano tras el anuncio del endurecimiento de la política hacia la isla -hecho por Trump el viernes en Miami- el canciller cubano aseguró que su país «jamás negociará bajo presión o amenazas». Rodríguez agregó que Cuba «no hará concesiones» que afecten a su soberanía e independencia y «no aceptará jamás (la imposición) de condiciones».

Sobre la extradición de ciudadanos de EE.UU., precisó que, «en uso de la ley nacional, el derecho internacional y la tradición latinoamericana, Cuba ha concedido asilo político o refugio a luchadores por los derechos civiles y estas personas no serán retornadas» a ese país, que «carece de base legal, política y moral para reclamarlos», informa Efe.

«Protesto ante el Gobierno de EE.UU. por este descaro»

El Gobierno de La Habana protestó asimismo por el «descaro» del presidente Trump, al rodearse de «terroristas» en Miami para hacer su anuncio sobre Cuba, en un «grotesco espectáculo salido de la Guerra Fría». «Protesto ante el Gobierno de Estados Unidos por este descaro y lo emplazo a confirmar o desmentir si estos terroristas que he mencionado estuvieron al lado o no del presidente Trump», señaló Bruno Rodríguez.

Donald Trump firmó una orden ejecutiva para limitar los viajes de estadounidenses a la isla y los negocios con empresas relacionadas con el Ejército de Cuba, con lo que dio marcha atrás al proceso de deshielo iniciado durante el mandato de su antecesor, Barack Obama. Para el ministro, el giro de Trump «marca un retroceso en las relaciones entre ambos países». «Anticipo que estas medidas afectarán las relaciones de Estados Unidos con América Latina y dañarán su política exterior», aseguró.

Sobre el embargo impuesto a Cuba hace más de medio siglo, el ministro cubano añadió que «estas medidas ignoran el apoyo mayoritario al levantamiento del bloqueo en el Congreso (de EE.UU.), muchos de ellos republicanos, del sector empresarial, de la prensa, de las redes sociales y de la opinión pública».

«Mal asesorado»

Bruno Rodríguez reiteró que el presidente estadounidense está «mal asesorado» y tomó decisiones que «solo benefician a intereses mezquinos y a un puñado de políticos». Consideró asimismo que «parece infantil» creer que esta política «pueda separar al pueblo de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior». «Al contrario -destacó- estas medidas refuerzan nuestro patriotismo, nuestra dignidad, nuestra decisión de defender nuestra soberanía».

El Gobierno cubano cree que las nuevas restricciones impuestas por EE.UU a sus particulares y compañías para vetar los negocios con empresas vinculadas a las FF.AA. cubanas dañarán a su vez al sector privado de la isla. «En Cuba es imposible dañar al sector estatal de la economía sin afectar al cooperativismo, a los privados (trabajadores por cuenta propia o cuentapropistas) y a las pequeñas empresas», recalcó Rodríguez desde Viena

Rodríguez consideró que los «avances» alcanzados en los últimos dos años han demostrado que EE.UU. y Cuba pueden «cooperar y convivir, promoviendo todo aquello que beneficie a ambos pueblos». Advirtió, por último, también que su país «no realizará concesiones sobre su independencia, ni aceptará condiciones, como nunca lo ha hecho. Como lo establece nuestra Constitución, jamás negociaremos bajo presión o amenazas».