Jóvenes rinden homenaje homenaje a estudiantes que murieron en una protesta la semana pasada
Jóvenes rinden homenaje homenaje a estudiantes que murieron en una protesta la semana pasada - EFE

Cientos de nicaragüenses salen a la calle para protestar por octavo día contra Ortega

Manifestaciones pacíficas en la salida sur de Managua, con banderas de Nicaragua, camisas alusivas a los estudiantes asesinados y carteles con expresiones de repudio al Gobierno

ManaguaActualizado:

Centenares de nicaragüenses autoconvocados se manifestaron hoy, por octavo día, para rendir homenaje a los más de una treintena de ciudadanos muertos en las protestas violentas ocurridas la semana pasada, pedir justicia y exigir a Daniel Ortega que deje el poder.

Los cientos de personas se concentraron pacíficamente en la salida sur de Managua, con banderas de Nicaragua, camisas alusivas a los estudiantes asesinados y carteles con expresiones de repudio al Gobierno.

Velas aromáticas fueron encendidas en la concentración, que comenzó pasadas las 6:00 hora local (18:00 GMT), mientras otras se colocaron en altares y cruces improvisadas que fueron adornadas con flores y con los nombres de los jóvenes fallecidos durante los enfrentamientos.

Algunas personas lloraban, otras gritaban enérgicamente «justicia», mientras los conductores de vehículos o motos hacían sonar sus bocinas y alzaban las banderas de Nicaragua en apoyo a los manifestantes.

«Esta crisis no inició el 18 de abril, es el resultado de una serie de demandas que no han sido escuchadas por el Gobierno», anunciaba a la multitud a través de megáfonos la manifestante Arana Mcguire.

Las protestas, que comenzaron el miércoles de la semana pasada, estallaron en principio por las anunciadas reformas de la seguridad social, que finalmente fueron derogadas por el presidente.

Las muertes, entre las que se cuentan dos policías, un periodista y un adolescente, ocurrieron entre el miércoles y el domingo pasado, cuando miles de personas fueron reprimidas durante las protestas en toda Nicaragua. La Policía informó de que al menos 121 personas resultaron heridas durante las batallas.

A pesar de que los enfrentamientos disminuyeron el lunes, ahora la población exige la renuncia de Ortega y de su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo, porque los consideran represivos, corruptos, violadores de los derechos humanos y las libertades públicas.