Louise Turpin (primera por la izda) y David Turpin (segundo por la dcha) junto a sus abogados - REUTERS / ATLAS

Así era la «cárcel» de los 13 hijos de Los Turpin: encadenados, malnutridos y obligados a vivir de noche

Los vástagos de David Turpin y Louise Turpin urdieron un plan durante dos años para avisar a las autoridades de lo que estaba sucediendo

MadridActualizado:

Los detalles del «infierno» en vida, al que sometieron David Turpin y Louise Turpina sus 13 hijos, de edades comprendidas entre los 2 y 29 años, están haciendo correr ríos de tinta en la prensa estadounidense e impactando sobre una sociedad, que apenas puede llegar a esbozar la «cárcel» en que este matrimonio convirtió su hogar en la localidad californiana de Perris, en el condado de Riverside y a algo más de 100 kilómetros al sureste de Los Ángeles (California).

Como recoge en un amplio reportaje «Los Angeles Times», la Fiscalía ha revelado que comenzaron a tener noticias de lo que estaba suceciendo cuando una hija de 17 años de los Turpin llamó a través de un móvil desactivado al 911 para informar de lo que estaba sucediendo. La chica joven que logró escapar y alertar a las autoridades aportó imágenes como prueba, y confesó que había «estado trabajando en el plan de escape durante más de dos años».

En su artículo, «Los Ángeles Times», han desgranado algunos los detalles del trato inhumano que este matrimonio dedicó a sus propios hijos a partir de los datos recopilados tras la investigación abierta por el fiscal del Condado de Riverside, Michael Hestrin. En concreto, según esta fuente, los 13 vástagos estaban encadenados a sus camas y eran alimentados a determinadas horas.

En concreto, también eran obligados a dormir durante el día y solo podían levantarse por la noche. Apenas les permitían lavarse y si llegaban a echarse agua por encima de las muñecas sabían que sus padres los encadenarían. No habían visto un médico desde hace cuatro años y tampoco conocían lo que era un dentista ni un agente de Policía o para qué servía un medicamento.

Hospitalizados y desnutridos

Tampoco David y Louise Turpin mostraban mayor preocupación por sus hijos, al margen de su obsesión por la Biblia. Ambos adquirían sus propios alimentos pero no permitían a sus hijos consumirlos: Pasteles de manzana y juguetes que no abrían ni compartían con sus vástagos. En la actualidad se encuentran hospitalizados y extremadamente desnutridos. Algunos también padecen un deterioro cogntivo y neuropatías originadas por las duras circunstancias en que estuvieron viviendo durante años.

En este sentido, el fiscal del Condado de Riverside Michael Hestrin ha apuntado que los abusos pudieron comenzar cuando la familia viviá en Fort Worth (Texas) antes de trasladarse a California en 2014. «El abuso y las negligencias se intensificaron durante el tiempo y, sobre todo, al llegar a California», ha afirmado Hedrin. En este sentido, ha añadido que los diarios que se les permitió escribir durante todos esos años «van a ser una evidencia fuerte de lo que ocurrió en esa casa», ha apuntado