El primer ministro búlgaro, Boiko Borisov
El primer ministro búlgaro, Boiko Borisov

Bulgaria alerta de que los Balcanes podrían convertirse en una nueva Siria

Al frente de la presidencia de la UE, aboga por suavizar las tensiones con Turquía

CORRESPONSAL EN BRUSELASActualizado:

El primer ministro búlgaro Boiko Borisov (del Partido Popular Europeo) ha advertido de los riesgos de inestabilidad que pueden desencadenarse en los países de los Balcanes Occidentales si no se confirman las perspectivas de que pueden llegar a convertirse en miembros de la Unión Europea. Al inicio del semestre de presidencia europea, Borisov se ha comprometido a trabajar para que los socios europeos acepten enviar un mensaje claro a estos países, o de lo contrario «podemos ver escenarios como el de Siria».

El responsable búlgaro ha recomendado también tratar este asunto con «delicadeza» teniendo en cuenta que en todos los países balcánicos hay sectores de la población de confesión musulmana, incluyendo el suyo. La aproximación de estos países, a los que ya hace una década que la UE les prometió un futuro en sus filas, es una de sus prioridades, porque «si los dejamos solos, recogeremos frutos amargos».

Bulgaria quiere que además de renovar el compromiso político, la UE ayude a los ciudadanos de estos países a «sentirse conectados físicamente con Europa» a través de nuevas infraestructuras, carreteras y vías férreas y conexiones digitales.

Por ello recomendó también suavizar las tensiones con Turquía, teniendo en cuenta las características de este país con el que tiene su principal frontera. «En la época del Pacto de Varsovia el ejército búlgaro tenía 120.000 soldados dedicados a contener a un eventual ataque de Turquía durante cuatro días, para dar tiempo a que llegasen los soviéticos. A no ser que cambiemos la doctrina militar europea, prefiero llevarme bien con los turcos». Borisov no mencionó su opinión sobre el ingreso de Turquía en la UE que se da cada vez más por descartado.

Ankara ha tenido recientemente un gesto con Bulgaria al restaurar una iglesia ortodoxa de Estambul que ha entregado al patriarcado ortodoxo búlgaro. En Sofía se ha cambiado la tradicional referencia a los cinco siglos de «yugo turco» por la más suave de «periodo de gobierno otomano», para evitar la confrontación. En Bulgaria hay más de un millón de ciudadanos musulmanes de cultura turca.

Influencia rusa

También se refirió a la muy relevante influencia de Rusia en su país. Sofia es una de las pocas capitales de un país de la antigua órbita de Moscú en el que se ha mantenido el monumento en honor a los soldados soviéticos. «La influencia de Rusia en Bulgaria no es despreciable y el lenguaje antiruso no es apreciado por nadie. Pero voté a favor de las sanciones por la anexión de Crimea por que se rebasó una línea que no debió haberse rebasado, otra cosa es determinar si esas sanciones han sido efectivas o no». En cuanto a la posibilidad de que se vuelva a plantear su renovación durante la presidencia búlgara y su eventual posición, Borisov se refirió a la necesidad de esperar y ver después de las elecciones en Rusia, en las que Vladimir Putin será reelegido con toda seguridad.

La anexión de Crimea ha hecho precisamente que Bulgaria y Rusia tengan ahora una frontera directa, en las aguas del mar Negro.