Un soldador en las instalaciones de los astilleros de Navantia en la ría de Ferrol
Un soldador en las instalaciones de los astilleros de Navantia en la ría de Ferrol - KIKO DELGADO/EFE

La patronal del metal alerta de que necesita 3.000 nuevos trabajadores

Asime prepara un plan de choque para formar operarios tras el año en que resurgió el naval

SantiagoActualizado:

En los años más duros de la crisis económica miles de trabajadores de la industria gallega se vieron obligados a emigrar o a recolocarse en otros sectores. Pero 2017 ha marcado un punto de inflexión en el metal, por el resurgimiento de los astilleros y el importante crecimiento en otras ramas de actividad. Ahora las empresas no encuentran en Galicia mano de obra cualificada y reconocen que no pueden igualar los sueldos de los que se marcharon para que retornen a Galicia. El secretario general de Asime (Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia), Enrique Mallón, ha alertado esta mañana en Vigo de que el metal necesita para hacer frente a los nuevos encargos a 3.000 trabajadores, de ellos la mitad los demandan los astilleros.

Mallón ha anunciado que la patronal del metal ultima un plan de choque para formar o recliclar a 1.200 trabajadores en el que se invertirá un millón de euros y ha llamado a las administraciones públicas a que participen en el proyecto. La mayor parte de las empresas no tienen recursos para asumir esa formación, ha advertido, para lamentar que, durante los años de crisis, «se sacrificó de manera injusta la formación» por parte de los agentes públicos. Según Enrique Mallón, «sería imperdonable» que el aumento previsto de la actividad —que ha pronosticado que llegará al 80% de ocupación en los astilleros al final de año— no repercuta en su mayoría en trabajadores locales.

El secretario general de Asime ha apostado por «captar talentos» y atraer a aquellos profesionales cualificados que, en su día y debido a la crisis, se fueron a otros sectores y a otros países, aunque admitió la dificultad de convencer a esos operarios de volver a Galicia, con retribuciones inferiores a las que perciben en el extranjero. Por este motivo, dió por hecho que, muy posiblemente, las empresas gallegas se verán obligadas a recurrir a otros trabajadores procedentes de países como Rumanía, Brasil, Lituania, etc., como ya están haciendo algunas empresas asentadas en Portugal, que tienen el mismo problema.

Un buen ejercicio

El secretario general de Asime se ha referido a los problemas para encontrar presonal cualificado durante la presentación del informe sobre la situación del sector en 2017, uno de los mejores ejercicios de los últimos años. La facturación creció un 11 por ciento hasta los 13.125 millones de euros y el número de empleos subió otro 7%, hasta alcanzar los 64.000 trabajadores. Pese a reconocer que los datos son buenos, Mallón, ha recomendado no dejarse llevar por la euforia porque las cifras no están todavía en el mismo nivel que antes del estallido de la larga crisis económica en el año 2008.