Salvador Navarro e Isabel Bonig, durante la reunión mantenida este viernes
Salvador Navarro e Isabel Bonig, durante la reunión mantenida este viernes - MIKEL PONCE
Política

Isabel Bonig sella la paz con la patronal valenciana tras meses de desencuentros

La líder del PPCV se reúne con el presidente de la CEV, pero mantiene su cruzada contra las subvenciones

VALENCIAActualizado:

«Existe buena sintonía», se han apresurado a manifestar el presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Salvador Navarro, y la del PPCV, Isabel Bonig, después de un encuentro mantenido este viernes entre ambos tras meses de desencuentros con declaraciones públicas cruzadas. La patronal iniciaba con los populares su ronda de contactos con partidos políticos y que seguirá el 6 de febrero con el PSPV-PSOE. «Hay feeling, pues las instituciones están por encima de las personas y es lógico que haya diferencias y coincidencias», señalaba Navarro.

La relación entre ambas organizaciones nunca ha sido la más fluida. Antes incluso del inicio de la legislatura, Bonig ya realizó afirmaciones que no sentaron bien en la patronal, como que «no chillaban tanto cuando había un Gobierno del PSOE». Pero el mayor encontronazo se produjo como consecuencia de la manifestación para la defensa de una financiación autonómica justa que tuvo lugar el pasado 18 de noviembre, convocada oficialmente por los sindicatos CCOO-PV y UGT-PV con el apoyo de PSPV, Compromís y Podemos.

La presencia de los empresarios no gustó a la líder del PPCV, quien no ocultó su «decepción y malestar» y les aconsejó, incluso, «entrar en política si quieren hacer política». Desde la CEV, por su parte, aseguraban que no entendían la posición de los populares.

La frialdad se acentuaba pocos días después de la marcha, cuando Bonig abría el debate para retirar las ayudas directas del Consell a la patronal e iba más allá para proponer la modificación de la ley de Participación Institucional, aprobada en 2015 durante el Gobierno de Alberto Fabra, para que las subvenciones que contempla la norma se extiendan a más organizaciones empresariales y sindicales que la CEV, UGT y Comisiones Obreras. Los populares lo articularon finalmente mediante una Proposición de Ley que presentaron en diciembre en las Cortes y que Podemos no vio con malos ojos, aunque se encuentra elaborando su propia propuesta.

La situación resultaba llamativa toda vez que el sector empresarial se ha encontrado habitualmente más próximo al PP, especialmente durante los Ejecutivos de Eduardo Zaplana o Francisco Camps. Pero Bonig se muestra convencida de realizar gestos que supongan un cambio de imagen remarcando que, pese a la idea que se ha querido transmitir, su base social no es empresarial. Aun así, la estrategia no ha sido compartida por todo el mundo en el partido y ha habido voces internas que la consideran errónea e innecesaria.

La presidenta del PPCV y el de la CEV, en la sede de la patronal
La presidenta del PPCV y el de la CEV, en la sede de la patronal-MIKEL PONCE

El encuentro de este viernes ha servido para recuperar esas relaciones rotas entre la líder de los populares y el de la patronal. «La reunión ha discurrido en un muy buen clima. El PP no ha tenido ningún problema con las organizaciones ni con los sectores empresariales y mostramos nuestro total apoyo al proyecto de patronal autonómica. En una economía global hay que tener organizaciones fuertes e independientes», ha apuntado Bonig.

Ha dejado claro, sin embargo, que sigue adelante con la reforma de la Ley de Participación Institucional. «Una organización es eficaz y eficiente cuando es política y económicamente independiente, por lo que hay que reestructurar las subvenciones», ha señalado.

Sobre esta propuesta, Salvador Navarro ha afirmado que esas subvenciones sólo supusieron el 22 % de los ingresos de la CEV en 2016. «Nuestra voluntad es mantener la independencia económica, porque eso nos permite tener posicionamientos empresariales claros y queremos una organización eminentemente privada», ha comentado, sin querer entrar en más polémica.

El objetivo de ambos era desterrar el tono agrio. «No nos conviene a ninguno, y menos públicamente. Hemos llegado a la conclusión de que tenemos que reunirnos más», coincidían fuentes de ambas organizaciones.

Turismo e impuestos

En cuanto al contenido del encuentro, Bonig ha expresado el apoyo del PP al Consell para pactos en materia de industria, infraestructuras y educación, así como para eliminar la tasa medioambiental a la industria y para que se bajen los impuestos a las empresas y la Comunitat sea «polo de atracción».

En materia turística, ha pedido que la inspección de apartamentos ilegales anunciada por el Consell no se limite a 3.000, sino que se amplíe a los 55.000 existentes, para lo cual se podría destinar el dinero de «chiringuitos» como la Agencia Antifraude o la nueva RTVV, y ha apoyado que se haga un plan de formación profesional adaptado al sector.

Bonig ha pedido que el Consell no insista en el «arrinconamiento» al PP, que estará «al lado de lo que mejor sea para los valencianos», y ha afirmado que la «responsabilidad» del PP impidió que se aprobara la tasa turística y el sistema de retorno de envases SDDR.

El presidente de la CEV ha transmitido la voluntad de esta organización, que cuenta con más de cien empresas asociadas y más de 495 asociaciones territoriales, sectoriales o comarcales, de ser «portavoz y la entidad que representa a todo el entramado» empresarial de la Comunidad.

Navarro ha defendido además la necesidad de infraestructuras como el acceso norte, el corredor Sagunto-Valencia, la V-21, la V-31 o la mejora de las conexiones con el norte de España, y ha pedido que en materia de financiación autonómica no se entre en «juegos políticos» y que el Gobierno ejerza el liderazgo que le corresponde.