Política

El Gobierno del Botánico se atasca con los horarios comerciales en festivo

Economía anuncia un año y medio después de tomar posesión que estudia tres vías para lograr un acuerdo mientras la mitad de valencianos y compra por internet los domingos

Imagen de una zona comercial del centro de Valencia
Imagen de una zona comercial del centro de Valencia - ROBER SOLSONA

Un año y medio después de tomar posesión, el Gobierno del Botánicosigue sin poner orden en el espinoso asunto de la regulación de los horarios comerciales en festivos.

Al respecto, la Conselleria de Economía estudia tres vías posibles para lograr un acuerdo "igualitario" que no provoque desigualdades en horarios comerciales y litigios judiciales, entre ellas el diálogo con los pequeños y los grandes comercios y el cambio en la ley estatal.

El conseller del área, Rafael Climent, ha asegurado a EFE, tras la firma de un convenio con la Confederación de cooperativas, que Compromís volverá a presentar una proposición no de ley en el Congreso para una reforma de la ley estatal que no cause "incongruencias" con la normativa autonómica y clarifique el "maremágnum legislativo" actual.

Para ello ya se ha hablado con la diputada Marta Sorlí, que ya presentó la iniciativa en la anterior legislatura, para que se vuelva a tramitar.

Sin embargo, el auge de las nuevas tecnologías ha dejado obsoleto el debate sobre el sector comercial. Internet ofrece la posibilidad de realizar compras los 365 días del año. Plataformas como Amazon han disparado las ventas on line, ajenas al debate político sobre la libertad de horarios comerciales. La mitad de los valencianos ya compra por internet, y le da igual el día de la semana que sea. Así, el argumento de que la apertura en festivos perjudica al pequeño comercio pierde fuerza.

De hecho, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) uno de cada tres valencianos ha adquirido productos o servicios a través de Internet por lo menos una vez en los últimos tres meses. La cifra de personas que optan por hacer sus compras hasta internet se ha duplicado en los últimos cincos años y ha alcanza al 30 por ciento de la población. Son más de 11,1 millones de clientes que compran sin mirar si es domingo o si es lunes.

En este contexto, Comercio, por su parte, estudia la posibilidad de recurrir las zonas de gran afluencia turística (ZGAT) aprobadas por el Consell en 2013 para conseguir su anulabilidad, y para ello está elaborando un informe que después pasará a la Abogacía de la Generalitat para que emita su pronunciamiento al respecto.

Esta vía se ha iniciado después del dictamen del Consell Jurídic Consultiu (CJC), que considera que el Gobierno valenciano no puede revisar de oficio las ZGAT ya que la falta de trámite de audiencia a los interesados no tiene "entidad suficiente" para ello.

Según el CJC, el hecho de no haber dado audiencia a los interesados antes de declarar esas zonas, lo que permite libertad horaria comercial, supone "una irregularidad relevante, pero no de la entidad suficiente para que resulte viable la revisión de oficio".

El dictamen afirma que desde una perspectiva estrictamente jurídica, la infracción procedimental "no tiene tal intensidad como para estimar nula de pleno derecho la resolución" que declaró cuatro zonas de Valencia como ZGAT, sino "anulable", por lo que no procede su revisión de oficio.

Climent ha señalado a EFE que el procedimiento "no se hizo bien" y el CJC les da la razón, por lo que estudiarán la posibilidad de reclamar la anulabilidad.

El conseller ha manifestado que "el único camino" para resolver definitivamente la apertura comercial es el diálogo, siempre que haya unanimidad, y ha defendido que se debe buscar un "acuerdo igualitario" para que no genere problemas y "acotado" a días o temporadas, pero no con libertad total durante todo el año.

Los pequeños comercios y las grandes superficies tendrían que hacer cesiones y habría que tener en cuenta a los trabajadores, para que no trabajen todos los festivos, y a los consumidores, según Climent.

A su juicio, existen "muchas contradicciones" entre la ley autonómica de 2011 y la estatal debido a los criterios "arbitrarios" que no dejan claro qué es una zona turística.

De ahí se han derivado conflictos, según ha recordado, sobre la apertura del centro comercial de Xirivella e Ikea Alfafar (ambos en Valencia) y tres grandes superficies que se han quedado fuera de la zona de apertura de Alicante.

Sobre el Observatorio del Comercio Valenciano, que se reunirá a finales de mes o principios de diciembre, ha declarado a EFE: "Tenemos que hablar de hacia dónde vamos y qué posibilidades tenemos de llegar a acuerdos".

En la línea de pactar los horarios comerciales en la Comunitat, el director general de Comercio, Natxo Costa, ya se ha reunido con el pequeño comercio y el conseller tratará esta cuestión con la patronal de las grandes superficies Anged el próximo jueves.

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