Imagen de la Audiencia de Alicante
Imagen de la Audiencia de Alicante - JUAN CARLOS SOLER
Elda (Alicante)

Condenado a siete años de cárcel un anciano que mató a su vecino por patear su puerta «agresivo» y borracho

El acusado reconoció el crimen y dijo que cogió un cuchillo y le dio «un par de viajes» cuando la Policía halló el cadáver en la calle

ALICANTEActualizado:

La Audiencia de Alicante ha condenado a siete años de prisión a un hombre de 71 años que mató a puñaladas a su vecino de 56 en Elda, tras una discusión en agosto de 2016. Así lo ha decidido en aplicación de un veredicto de culpabilidad alcanzado por un jurado popular.

La condena es por un delito de homicidio con la atenuante muy cualificada de confesión, ya que el acusado reconoció el crimen poco después a la Policía, que se personó en el lugar al encontrar el cadáver en la calle.

La sentencia, hecha pública este martes por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), le condena además al pago de 50.000 euros de indemnización a cada uno de los hijos del fallecido; 25.000 euros a cada una de sus hermanas y 10.000 euros a la madre.

La Fiscalía pedía inicialmente 10 años de prisión por el delito de homicidio, pero durante la celebración de la vista oral solicitó una rebaja de tres años a la pena inicial al considerar la atenuante muy cualificada de confesión, pues el acusado confesó los hechos a la Policía poco después del crimen y les entregó el cuchillo, "facilitando y simplificando de forma notable la investigación", según destaca la sentencia.

Durante el juicio el autor confeso del crimen explicó que la víctima, vecino del acusado, acudió a su vivienda en estado de embriaguez "dando patadas en la puerta", por lo que tras salir y mantener una discusión en la puerta de la casa, entró a la cocina a por un cuchillo con el que le dio "un par de viajes" a su vecino en el tórax y la axila, de manera que una de las heridas le alcanzó el corazón provocándole la muerte.

Además, reconoció que tras la agresión volvió a su vivienda, limpió el cuchillo con unos papeles que tiró a la basura, escondió el arma homicida en el fondo del cajón de un armario y lavó la camisa con lejía. Según la sentencia, esto ocurrió sobre las 23 horas de la noche; a las 00.45 una patrulla de la Policía halló el cadáver en la calle, y tras preguntar a los vecinos, que les indicaron la pelea ocurrida poco antes, inquirieron al procesado, que confesó en el acto lo ocurrido y entregó el arma homicida.