Enric Millo - Tribuna Abierta

Sin complejos Enric Millo

Debemos recuperar el relato de la ilusión y mostrar la España real a todos aquellos catalanes que han creído, de buena fe, en el canto de sirenas independentista

- Actualizado: Guardado en: Cataluña

El nacionalismo catalán durante la Transición pareció surgir como un impulso integrador, pero hoy pone en riesgo la convivencia y frena el desarrollo económico por haberse transformado en una máquina independentista. Avanzan hasta donde les dejamos los demócratas. Son unos irresponsables por poner en marcha un auténtico régimen totalitario para gobernar Cataluña, pervierten la democracia y atentan contra la legalidad democrática y el Estado de Derecho. Esta situación que se da en Cataluña no es un problema que se circunscribe a esta Comunidad; lo que estamos viviendo afecta a todos los españoles y a las instituciones democráticas del Estado.

Los separatistas tensionan sin rubor la sociedad para azuzar la desafección y el odio hacia España y no les importa racionar en los servicios sociales más básicos con tal de poder culpar a su recurrente chivo expiatorio. Es una lógica perversa en la que no les importa los daños que puedan causar. Este nacionalismo ha acelerado toda su maquinaria para dar el golpe definitivo y conseguir, desafiando al Estado, un escenario de ruptura. Alguien aún cree que existe una ralentización del proceso pero esta sensación es tan dañina como errática. Sólo están esperando que se den las circunstancias idóneas para alcanzar su objetivo. Retorcerán todos los instrumentos y todas las instituciones que puedan para intentar romper España.

Como catalán, como amante de la Cataluña abierta y plural en la que he nacido y crecido, apelo al sentido común y al trabajo conjunto de todos los españoles para reforzar una España democrática que ha sabido construir uno de los sistemas más descentralizados del mundo y entender y reconocer como propia la pluralidad cultural de un país tan complejo como el nuestro.

Debemos recuperar el relato de la ilusión y mostrar la España real a todos aquellos catalanes que han creído, de buena fe, en el canto de sirenas independentista, para evitar que la ceguera trunque la recuperación económica y social de nuestro país.

Las instituciones del Estado tienen que entender la verdadera dimensión del desafío secesionista. No debemos caer en el cortoplacismo creyendo que esto se ha acabado. Todo lo contrario. El independentismo ha penetrado en la mente de muchos catalanes a través de una campaña de ingeniería social impropia de las democracias y, por tanto, la única manera de corregir esta situación es mediante un correcto diagnóstico de la misma. Hay que poner en marcha un plan que contrarreste toda la propaganda. Estamos ante una gran oportunidad. No hay que tener ni miedo ni complejos. Tenemos la ley, la democracia y la razón.

Enric Millo es vicesecretario de Acción Política y portavoz del PPC en el Parlament

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