Miquel Porta Perales - El oasis catalán

Imaginemos

La República Catalana carecerá de fuerza en el concierto internacional

Miquel Porta Perales
Actualizado:

Imaginemos que la Proposición de Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República catalana entrara algún día en vigor. ¿Qué sucedería? Algunos ejemplos. En primer lugar, dicha Ley debería ser derogada de inmediato de acuerdo con el artículo 4 de la misma que señala que «Cataluña actúa respetando el derecho internacional». Pues bien, la República Catalana, de constituirse, lo haría en virtud de un referéndum de autodeterminación que el derecho internacional no contempla en el caso de Cataluña. Prosigo. De entrar en vigor la Ley, quienes posean la nacionalidad española y estén empadronados en un municipio de Cataluña tendrían «la nacionalidad catalana de origen» (artículo 7). Un consejo: no pierdan el pasaporte español o el DNI español, porque con el pasaporte catalán y el DNI catalán no podrían viajar a ninguna parte, habida cuenta de la falta de reconocimiento internacional de la República Catalana. Por lo demás, celebren ustedes que el artículo 11 establezca que las titulaciones españolas continuarán siendo válidas. Lo contrario implicaría que los ciudadanos catalanes en el extranjero tendrían serias dificultades para encontrar trabajo cualificado. ¿La razón? Nadie reconocería las titulaciones propias de Cataluña. Si a ustedes les afectan, de una u otra manera, los tratados internacionales no hagan caso del artículo 15 de la Ley que habla de la «continuidad de los tratados internacionales» en Cataluña. No se lo crean. La República Catalana, al ser una entidad vaporosa, carecerá de fuerza en el concierto internacional de las naciones y las instituciones mundiales. Afortunadamente –según el artículo 9–, «la atribución de la nacionalidad catalana no exige la renuncia de la nacionalidad española ni de cualquier otra». Y de la lengua, ¿qué? Sostiene el artículo 24 de la Ley que «todas las personas tienen derecho a no ser discriminadas por razones de lingüísticas y a ejercer el derecho de opción». A tenor de lo que ocurre en la Cataluña autonómica, ¿podemos creerlos?

Miquel Porta PeralesMiquel Porta Perales