El acusado sentado en el banquillo durante el juicio celebrado en Palencia - EFE
Tribunales

«Me tuvo atada toda la noche y temí por mi vida»

Arranca el juicio contra el joven acusado de violar a su expareja y de marcarle en su vientre la palabra «puta»

PalenciaActualizado:

El joven palentino acusado de violar y agredir a una joven de 21 años y grabarle con un objeto punzante la palabra «puta» en el vientre, mantuvo ayer su inocencia y aseguró que ha sido víctima de una denuncia falsa y que no tuvo contacto sexual alguno con ella la noche de los hechos denunciados.

Mientras, la joven, que declaró en la primera jornada del juicio ante el juez protegida por un biombo, explicó que ambos mantuvieron una breve relación a finales de 2013, que ella decidió cortar aunque él insistía en retomarla, y que volvieron a contactar meses después porque le dijo que había cambiado.

Relató que la noche del 29 de noviembre subió a la habitación del chico para hablar y que la conversación fue derivando a temas sexuales hasta que él «perdió el control» y «se abalanzó» sobre ella, le quitó la ropa y la ató con bridas a la cama, le tapó la boca con un pañuelo y la cara con su propia camiseta. Continuó explicando que se le puso encima y con algo punzante le escribió algo en el vientre y la violó con los dedos.

«No chillé, no supe reaccionar, me quedé en shock», afirmó, asegurando que perdió la noción del tiempo ya que estuvo atada hasta las siete de la mañana, cuando él decidió soltarla, y que llegó a «temer» por su vida en algún momento. Después de la presunta agresión se fue a su habitación, se duchó, desayunó y se fue a hacer las prácticas de la carrera.

Ya por la tarde se lo contó a su compañera de habitación y a otros amigos que la llevaron a Urgencias, donde la médico que la atendió comprobó, según el testimonio de la médico, que tenía escrita la palabra «puta» en el vientre «con múltiples trazos en horizontal y vertical realizados con un objeto punzante».

El 5 de diciembre tuvo lugar una segunda agresión cuando el acusado entró en su habitación y, según ella, le marcó la palabra «gorda» en el pecho con una navaja multiusos. Sin embargo, y a pesar de la insistencia de sus amigos, la joven no denunció ninguna agresión hasta el 16 de enero e incluso llegó a inventar que se había muerto su padre el día de Nochebuena para que dejaran de presionarla, según reconoció ante el juez. Además siguió manteniendo conversaciones por whatsapp con el acusado tras la agresión por «miedo», informa Efe

En su declaración ante el juez el acusado ha relatado que la noche del 29 de noviembre quedó con la presunta víctima en su habitación para ver una película, que pidieron comida, se quedaron dormidos y que cuando ella se despertó se fue. Negó en este sentido haberla atado y reiteró en varias ocasiones que «no hubo ningún contacto sexual», y que «como mucho» se dieron «cuatro besos y cuatro caricias», porque «se enrollaban de vez en cuando» pero nunca mantuvieron una relación seria.

En cuanto a la mañana del 5 de diciembre aseguró que ni siquiera estaba en Palencia, ya que era puente y se había ido a su pueblo, en el norte de la provincia, el viernes por la tarde, con un amigo que ha corroborado su declaración ante el juez

La Audiencia Provincial de Palencia acogió este lunes la primera jornada del juicio contra el joven para el que el Ministerio Fiscal pide una pena de 17 años y dos meses de cárcel por los delitos de agresión sexual con penetración, detención ilegal y lesiones graves. Por su parte, la acusación particular y la Asociación Clara Campoamor, personada en el caso, elevan la petición de penas a 27 años de cárcel.