España

La reina de las zeolitas

Elena Caballero, estudiante del Doctorado en Nanociencia y Nanotecnología de la UCLM en Toledo, ha obtenido un premio internacional por un estudio sobre este mineral

Elena Caballero, en su laboratorio de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica en Toledo
Elena Caballero, en su laboratorio de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica en Toledo - UCLM
M. CEBRIÁN Toledo - Actualizado: Guardado en:

Cuando la semana pasada Elena Caballero Mancebo viajó a Holanda, no se podía imaginar que de allí se traería un gran premio dentro de su maleta. Esta joven risueña de 24 años, estudiante del Doctorado en Nanociencia y Nanotecnología de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en Toledo, participó desde el 27 al 31 de agosto en el encuentro de la 5ª Escuela de Fotoquímica organizado por el Holland Research School of Molecular Chemistry, en la ciudad holandesa de Maastricht, donde obtuvo uno de los principales reconocimientos.

Nacida en Palencia y licenciaciada en Química por la Universidad de Valladolid, Elena se lo debe todo a las zeolitas. Pero, ¿qué son las zeolitas? Se trata de minerales volcánicos diminutos, de tamaño nanométrico (equivalente a una milmillonésima parte de un metro), que destacan por su capacidad de hidratarse y deshidratarse reversiblemente. En concreto, su trabajo premiado lleva el título de «Interrogating Nile Red Within Zeolites» y aborda la determinación de las propiedades de estos materiales porosos.

«Hemos descubierto que las zeolitas cambian respecto a las moléculas grandes, y es un campo que se está desarrollando mucho ahora», explica la investigadora, quien dice que «estos materiales porosos tienen huecos en su interior de ese tamaño tan pequeño, donde las moléculas encajan perfectamente». Esto facilita que tengan un gran número de aplicaciones, que van desde la nanocatálisis en química a la nanomedicina o la nanofotónica.

En su estudio las han utilizado en la encapsulación de colorantes para ver sus propiedades físicas, como son la acidez o la polaridad, y estudiar sus posibles aplicaciones. «Así, por ejemplo, en relación con sus propiedades fotoquímicas, hemos descubierto que las zeolitas siguen emitiendo luz una vez que han sido radiadas con un láser», señala. Hablando en román paladino, las zeolitas se podrían aplicar en la fabricación de aparatos y dispositivos electrónicos, además de en la liberación de fármacos en biomedicina. Es decir, como las moléculas se pueden encapsular en el interior de estos materiales, pueden introducirse en el cuerpo a través de las medicinas.

Bajo la dirección del profesor Abderrazzak Douhal, el estudio, enmarcado en el subprograma de proyectos de investigación «Consolider» financiado por la Unión Europea, se ha desarrollado en la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de Toledo de la UCLM, en colaboración con el equipo del prestigioso químico Avelino Corma, de la Universidad Politécnica de Valencia.

El trabajo premiado de Elena Caballero Mancebo es un estudio fotodinámico, es decir, que estudia en tiempo real el comportamiento que tienen las moléculas en el interior de las zeolitas gracias a los equipos con los que cuentan en el laboratorio. «Como gran novedad, hemos descubierto que tienen un carácter muy ácido e interactúan muy bien con las moléculas, lo cual facilitaría la utilización de otros materiales», asegura.

Gran reconocimiento

Este premio supone un gran reconocimiento para esta joven estudiante, que lleva menos de medio año en Toledo cursando el Doctorado en Nanociencia y Nanotecnología. Un ámbito por el que Elena Caballero se comenzó a interesar después de un máster sobre fotoquímica y espectroscopia que realizó en Francia y Finlandia, donde fue consciente de sus posibilidades. No obstante, fue la existencia de un departamento especializado en ello en la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica en Toledo y la figura del profesor Abderrazzak Douhal, lo que la animó a continuar por este camino a través de una beca concedida por el Ministerio de Educación.

Pero este no es el único estudio en el que está embarcada Elena. Otra de las líneas de investigación en las que trabaja son los MOFs (en inglés «Metal Organic Frameworks»), que es como se conocen a los compuestos organometálicos basados en cadenas y anillos de átomos de carbono. Esta y otras investigaciones no saldrían adelante, si no fuera por el apoyo institucional y económico que reciben las universidades y laboratorios, algo que en los últimos tiempos escasea.

De hecho, Elena Caballero es una afortunada por poder seguir investigando en su país y no verse obligada a salir fuera para continuar su carrera, como otros muchos investigadores. Por eso, pide a las administraciones y a las entidades privadas que se comprometan con estudios como el suyo, «porque el futuro está en nuestras manos», afirma.

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