José L. Jiménez - Mercado Africano

Ingenieros industriales en África José L. Jiménez

Hasta 2014, en Mauritania solamente 46 alumnos optaban por estudiar ingeniería industrial en la Universidad de Nouakchott. 9.000 estudiantes, derecho. Las empresas se ven obligadas a ubicarse en Casablanca o Dakar

José Luis Jiménez - @jljimenez Santa Cruz De Tenerife - Actualizado: Guardado en: Canarias

Mauritania es una de las economías que anda a la espera de poder encontrar una salida técnica a sus necesidades industriales. Más de la mitad de sus 3,6 millones de habitantes son tribus nómadas que se dedican a la ganadería especializada en el camello. Tiene que importar electricistas y fontaneros de Senegal y Mali. Con unas previsiones de inversión de 5.000 millones de euros en los próximos años, el mercado laboral adolece de técnicos. No hay ingenieros suficientes para atender las previsiones de modernización del país.

La importancia de ingenieros industriales es clave en estos procesos de desarrollo. ¿Que sería Canarias hoy sin los ingeneros industriales? Basta analizar cuando llueve en el Archipiélago para percatarse que, en aquellas zonas donde no se han tenido en cuenta los criterios de este cuerpo profesional, el desastre está servido.

¿No hay ingenierias industriales en Canarias para aportar soluciones en Mauritania? Un amplio número de profesionales de las islas han tratado de instalarse en este mercado; pero la competencia desleal del sector público canario protegido por el dinero de Bruselas ha generado que buena parte de esos operadores que no han ido bendecidos por el mercado regulado de origen hayan quebrado. Otros destinos como Brasil son más lejanos; pero generan menos quebraderos de cabeza a los ingenieros isleños. Muchos de estos profesionales eligen aquellos ámbitos geográficos donde no hay operadores públicos insulares que les copien proyectos para luego pedir financiación a la UE.

Sidi Ould Salem, ministro de Educación de Mauritania, no se anda con rodeos: "Tenemos licenciados en derecho y la literatura, pero casi ninguno en sectores como la energía y la pesca". 9.000 licenciados en ciencias sociales. La escuelas de ingeniería del país tienen muy poco tiempo de apertura. Al mercado le está costando levantar cabeza porque, como no hay ingenieros, las empresas se establecen en Dakar o Casablanca. Los costes laborales son bajos pero la ausencia de mano de obra, que hay que formarla, hace imposible que las empresas presenten beneficios a sus accionistas. Ahora hay tres universidades en el país, una escuela de minería, otra de ingeniería y un centro especializado en actividad marítima.

En los Ochenta, Mauritania cometió el error de abandonar la obligatoriedad de los dos idiomas en las escuelas. Mientras los funcionarios tratan sus asuntos cotidianos en francés, el árabe es el idioma vehicular en la calle. En los colegios daban a elegir entre el árabe o el francés. Hasta 2014, solamente 46 alumnos preferían la ingeniería industrial en la Universidad de Nouakchott. 9.000 estudiantes, el derecho y empresariales. Ahora, los idiomas de negocios son español e inglés. A no ser que las operadores públicos se especialicen el sudeste asiático, los ingenieros de las islas no están de humor para seguir el camino de otros integrantes de esta profesión que han acabado endeudados y sin trabajo. Forman parte de una diápora silenciosa de talento de las islas que teme represalias en el sector público por si cuentan su experencia.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios