Instantánea del acto conmemorativo del 800 aniversario del Monasterio de Piedra
Instantánea del acto conmemorativo del 800 aniversario del Monasterio de Piedra
Arte y turismo

El Monasterio de Piedra reestrena su histórica iglesia en su 800 aniversario

El cenobio, propiedad privada desde hace siglo y medio, es uno de los principales núcleos turísticos de Aragón

ZaragozaActualizado:

El Monasterio de Piedra festejó este miércoles su 800 aniversario con el reestreno de la histórica iglesia de este conjunto cisterciense que pasó a manos privadas hace siglo y medio, tras la Desamortización de Mendizábal. En ese momento pasó a pertenecer a la familia Muntadas, que sigue estando al frente de esta empresa, uno de los mayores polos de atracción turística de Aragón y entre los más destacados de la España de interior.

Ábside de la histórico iglesia abacial del Monasterio de Piedra
Ábside de la histórico iglesia abacial del Monasterio de Piedra

Con motivo del 800 aniversario, la empresa propietaria decidió impulsar la rehabilitación de parte de la iglesia abacial. Como avanzó en su día ABC, el proyecto fue impulsado hace un año y el resultado fue presentado este miércoles, en un acto al que acudieron, entre otras autoridades, el presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, y el máximo responsable de la Diputación de Zaragoza, Juan Antonio Sánchez Quero. Ambos destacaron la proyección del Monasterio de Piedra, su interrelación con la riqueza termal y patrimonial de esta zona de la provincia de Zaragoza, y su configuración en ejemplo de cómo el arte y la naturaleza pueden convertirse en gran motor de desarrollo económico.

Por su parte, el director general del Monasterio de Piedra, José Pont, ha resaltado que «los trabajos de restauración de la iglesia nos permiten ofrecer a nuestros visitantes una visión perfecta de la belleza arquitectónica del Altar Mayor y de la Portada de la capilla de San Inocencio», las dos partes de la iglesia abacial que han sido objeto de restauración.

La vida monástica se mantuvo en este cenobio hasta la Desamortización de Mendizábal, en 1835, aunque ya por entonces el convento llevaba años en declive, tras haber sido duramente azotado por la Guerra de la Independencia y, después, tras haber sido suprimido de nuevo en 1820, durante el Trienio Liberal.

La Desamortización de Mendizábal supuso el punto y final para este monasterio cisterciense. Sus abundantes bienes artísticos acabaron subastados entre 1840 y 1850, y el monasterio sufrió un serio deterioro al permanecer totalmente en desuso durante años.

En 1843, el Estado vendió este imponente conjunto arquitectónico y sus numerosas tierras a la catalana familia Muntadas. A este linaje familiar sigue perteneciendo en la actualidad. En 1844, Federico Muntadas empezó a configurar la reconversión del Monasterio de Piedra como enclave turístico y piscifactoría.

La mayor parte del viejo cenobio se ha conservado, pero diversos elementos -entre ellos la iglesia- se perdieron o subsistieron en estado ruinoso. En el caso de la iglesia abacial, que perdió sus techumbres y gran parte de sus muros, pero que conservó interesantes y valiosos elementos arquitectónicos y decorativos. Parte de ese conjunto es el que se ha restaurado ahora, lo que ha permitido recuperar sustancialmente una parte singular del esplendor original de este templo.