Francis Franco, durante la vista penal que se celebra contra él en Teruel
Francis Franco, durante la vista penal que se celebra contra él en Teruel - Fabián Simón
Tribunales

Francis Franco, ante el juez: «Llevo la cabeza porque va pegada al cuerpo, soy muy despistado»

El nieto del dictador, juzgado por atentado a la autoridad, argumenta que no estaba en Teruel el día de autos

ZaragozaActualizado:

Francis Franco se sentó este lunes en el banquillo del juzgado de lo Penal número 1 de Teruel, acusado de los delitos de atentado a la autoridad, daños y contra la seguridad vial. Durante la primera sesión del juicio, el nieto del dictador mantuvo el mismo argumento que mantuvo durante la instrucción del caso: insiste en que él no iba en el coche que embistió a una patrulla de la Guardia Civil y se dio a la fuga.

Su teléfono móvil le sitúan en la zona ese día y a esa hora, algo que juega en su contra y que constituye una pieza clave en los escritos de acusación tanto de la Abogacía del Estado como de la Fiscalía. Sin embargo, él dice que eso no prueba que estuviera allí cuando se produjeron los hechos. Dice que, fruto de su carácter despistado, se había olvidado el teléfono en el coche que ese día era conducido por un rumano que trabajaba para él.

El supuesto conductor no ha dado testimonio alguno porque dejó de trabajar para Francis Franco y se fue de vuelta a Rumanía. Quien sí iba en el coche era otro de sus empleados, también rumano, Silvius Nicolae R., que ayer se acogió al derecho a no declarar y al que piden dos años de prisión. Según las diligencias, el día de autos iba en el asiento del copiloto.

Las acusaciones trataron de desmontar ayer la coartada de Francis Franco, quien insiste que aquel día estaba en Madrid, lejos de la zona forestal de la provincia de Teruel en la que se produjo aquella accidentada fuga. Respecto a las dudas que genera su versión de que el móvil se lo dejara olvidado en el coche, ayer insistió ante el juicio que en que no es extraño en él porque es muy olvidadizo. «Tengo la cabeza puesta porque está pegada al cuerpo por el cuello, soy muy despistado», dijo durante su declaración en el juicio.

La vista oral se prolongará hasta el miércoles. Doce guardias civiles están llamados a comparecer para declarar en este proceso contra Francis Franco: un capitán, un subteniente y diez agentes.

Los hechos que se juzgan se produjeron en la madrugada del 30 de abril de 2012, cuando el todoterreno que pertenece a una empresa de Francis Franco salió huyendo al toparse con una patrulla de la Guardia Civil que le dio el alto. Ocurrió cerca de Calamocha (Teruel). La aparatosa fuga acabó en embestida del todoterreno contra un coche-patrulla de la Benemérita.

Fiscalía y Abogacía del Estado dicen que las pruebas son concluyentes contra Francis Franco: la localización de su teléfono móvil, el vehículo y el testimonio de los agentes que participaron en la persecución. Él, por su parte, sostiene en que no hay prueba concluyente alguna que demuestre que iba al volante del vehículo e insiste en que estaba en Madrid. Uno de los agentes que resultó herido durante la persecución también se ha personado en el juicio como acusación particular.

Francis Franco se enfrenta a una petición de cuatro años de cárcel por el delito de atentado y a otros dos por los dleitos de daños y contra la seguridad vial. Además, las acusaciones reclaman que se le retire el carné de conducir durante entre tres y seis años.