El navarro río Ultzama disparó su caudal por las lluvias y el deshielo - Efe
Sociedad

El Ebro avisa con la primera riada en una primavera con alto riesgo de inundaciones

Los pueblos ribereños, pendientes de una crecida que ha triplicado el caudal del Ebro en apenas 48 horas

ZaragozaActualizado:

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha activado la prealerta por fuerte aumento de caudales en Castejón (Navarra), mientras los pueblos ribereños del tramo aragonés se preparan para recibir esta primera crecida de una primavera de máximo riesgo de inundaciones en el Ebro por la enorme acumulación de nieve que hay en el Pirineo.

De momento, las lluvias del fin de semana y el deshielo se han combinado en Navarra y han desencadenado un brusco aumento de caudales en los ríos que surcan la Comunidad foral. Esto ha provocado una crecida en el Ebro que ha hecho superar los 1.400 metros cúbicos por segundo a su paso por Castejón (Navarra). En las próximas horas esa crecida entrará en suelo aragonés, y se da por hecho que provocará inundaciones en los campos más próximos al río, aunque sin mayores consecuencias.

La crecida ha empezado a sentirse ya en los pueblos aragoneses situados aguas arriba de Zaragoza. Así, en la localidad de Pradilla el Ebro rozaba ya los siete metros de altura en la mañana de este lunes.

Cuando se producen crecidas, la peor parte se la llevan habitualmente los pueblos ribereños aragoneses situados aguas arriba de Zaragoza. La recurrente inundación de tierras en ese tramo del Ebro hace que Zaragoza capital quede más al resguardo de las riadas. Así, mientras en esta crecida el Ebro llevará al entrar en Aragón más de 1.400 metros cúbicos por segundo, la CHE calcula que la punta de la riada llegará menguada a Zaragoza, con menos de 1.100 metros cúbicos por segundo. La inundación de campos aguas arriba de la capital permite que las crecidas lleguen a Zaragoza con caudales menguadas.

Lluvias y nevadas

La previsión de lluvias para toda la semana mantendrá el Ebro con caudales elevados durante todos estos días, al menos hasta el viernes. De hecho, la punta de la crecida que del Ebro llegará a Zaragoza capital el próximo viernes.

De momento, el río ha triplicado su caudal en apenas 48 horas. A las nueve de la mañana del sábado pasaba por Castejón (Navarra) con un caudal de 420 metros cúbicos por segundo, mientras que a a las nueve de la mañana de este lunes había alcanzado ya los 1.412 metros cúbicos por segundo.

Esta fuerte crecida del Ebro y de varios de sus afluentes de la margen izquierda -la que recibe aguas del Pirineo- constituye el primer aviso de una primavera con alto riesgo de inundaciones en este gran valle. Como avanzó ABC la semana pasada, la vertiente española del Pirineo acumula actualmente casi 3.000 hectómetros cúbicos en forma de nieve, que se traducirán -con el deshielo- en un caudal de al menos 1.700 hectómetros cúbicos de agua. Es un volumen enorme, superior a todo el agua que puede almacenar el gran embalse de Mequinenza, el mayor de la cuenca del Ebro y uno de los más grandes de España.

Las previsiones meteorológicas apuntan a que las nevadas volverán al Pirineo esta semana. Esto, unido a bajas temperaturas, frenará un deshielo acelerado. Pero sumará más nieve y eso será un punto añadido de incertidumbre para las próximas semanas. Se teme que un aumento de las temperaturas, más aún si va combinado con lluvias, desencadene un deshielo acelerado que desencadenaría acusadas riadas.