Trump no ha dudado en expresar su admiración por varios deportistas españoles y agasajar a su invitado
Trump no ha dudado en expresar su admiración por varios deportistas españoles y agasajar a su invitado - REUTERS

Fan de Barcelona, Sergio García y Nadal, «un tesoro de España»

Trump ha vuelto a recordar a Rajoy que conoce España y, en concreto, Barcelona ciudad de la que guarda un buenísimo recuerdo

Enviado especial a WashingtonActualizado:

Rajoy llegó a la Casa Blanca con un jamón ibérico como regalo para el anfitrión. Es una buena manera de promocionar la marca España, muy bien apreciada en todas partes, y el regalo en sí mismo no es excepcional, sino habitual en estos casos. El jamón abrió el camino a una visita de trabajo en la que hubo tiempo para los comentarios personales.

Trump volvió a recordar a Rajoy, como ya hizo cuando hablaron por teléfono tras su victoria electoral, que conoce España y, en concreto, Barcelona ciudad de la que guarda un buenísimo recuerdo y que le lleva a hablar siempre bien de los españoles. Por eso reconoció que le había impresionado de forma especial el atentado terrorista del 17 de agosto en las Ramblas. En su intervención pública luego mostraría su solidaridad con el pueblo español.

Pero Trump mostró su simpatía no solo por Barcelona. Como aficionado al golf tuvo palabras de elogio para Sergio García. Y expresó toda su admiración sobre todo hacia un deportista español y universal, Rafa Nadal. «Es un tesoro de España», aseguró encantado el presidente de Estados Unidos.

Trump siente admiración por España, su cultura, su arte, su historia, y se lo hizo saber a Rajoy y más tarde a todo el mundo en la rueda de prensa en los jardines de la Casa Blanca. De ahí que le desconcierte que se quiera romper el país. Trump se mostró más distendido en el almuerzo de trabajo en el Cabinet Room. Eso sí, como él no bebe tuvo a sus invitados con sus copas llenas... de agua.

No hubo ni gota de vino en el almuerzo, que empezó con gambas a la plancha con alioli de naranja de Sevilla. Le siguió pollo glaseado de membrillo y jerez, romanesco, coles de Bruselas y patatas nuevas asadas con romero. De postre, un milhojas de natillas de chocolate y helado de azúcar moreno.

La rueda de prensa puso punto final a la visita de Rajoy. Un apretón de manos sin perder un minuto llevó a Rajoy al coche oficial rumbo a la Embajada de España.