Los ctenóforos, en la imagen, no son los ancestros más antiguos de los animales, según los autores de un reciente estudio publicado en Current Biology
Los ctenóforos, en la imagen, no son los ancestros más antiguos de los animales, según los autores de un reciente estudio publicado en Current Biology - Monterrey Bay Aquarium
Biología

Resuelto el misterio del animal más antiguo de la Tierra, según científicos

Una investigación ha concluido que las esponjas, y no los ctenóforos, fueron los primeros en aparecer

MADRIDActualizado:

¿En qué se parecen un pulpo, una estrella de mar, un tiburón, una araña, un perro o un gorrión? Todos y cada uno de ellos son considerados como animales. Sin embargo, en realidad no resulta nada sencillo tratar de saber qué tienen en común, y por eso durante muchos años los científicos han debatido qué es un animal y cuál fue el primero, tal como explica Colin Tudge en «La variedad de la vida». Se puede decir que los animales suelen ser grandes y visibles a simple vista (no como los microbios) y que no hacen la fotosíntesis (como las plantas). Al investigarlos, se observa que todos producen una proteína llamada colágeno y parece que todos ellos tienen un antepasado común en la historia de su evolución: un grupo de microbios parecido a los coanoflagelados actuales, (son básicamente células provistas de una cola o flagelo que mueve el agua para filtrarla).

Los coanoflagelados (izquierda) son ancestros de los animales. Dentro de las esponjas (derecha), animales muy antiguos, células muy similares filtran el agua para extraer alimento
Los coanoflagelados (izquierda) son ancestros de los animales. Dentro de las esponjas (derecha), animales muy antiguos, células muy similares filtran el agua para extraer alimento-WIKIPEDIA

Se descubrió que dentro de las esponjas marinas las células que extraen la comida del agua (coanocitos) son muy parecidas a estos coanoflagelados ancestrales, y por eso entre otras cosas se propuso que las esponjas son el primer animal del planeta. Otros se fijaron más en el funcionamiento de estos seres, y concluyeron que los auténticos animales son más complejos que una esponja, un «simple» sistema de sacos que filtran el agua: los verdaderos animales tienen tejidos y órganos donde las células cooperan, se organizan y se especializan. Además tienen simetría: es decir, su cuerpo se puede dividir en partes iguales. Los partidarios de estas ideas dedujeron que los primeros animales sobre la Tierra fueron los ctenóforos o grosellas de mar.

Varios ctenóforos, es decir, «portadores de peines»
Varios ctenóforos, es decir, «portadores de peines» - Steven G. Johnson

Este debate es viejo y profundo y probablemente no se cerrará todavía, pero ahora los investigadores usan las herramientas para analizar el ADN para resolverlo. Un artículo publicado recientemente en «Current Biology» y elaborado por investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido) ha concluido que los animales más antiguos de la Tierra son las esponjas. Los científicos llegaron a esta conclusión después de revisar numerosos análisis genéticos de esponjas y ctenóforos con nuevas herramientas de análisis de grandes cantidades de datos.

«La historia de la evolución es totalmente distinta en función de si los que llegaron primero fueron las esponjas o los ctenóforos», ha explicado en un comunicado Davide Pisani, director de la investigación. Por ejemplo, esto cambiaría la forma de explicar el desarrollo del sistema nervioso y digestivo de los primeros animales. «Saber esto es fundamental para comprender nuestra propia evolución, y el origen de rasgos clave de la anatomía», ha añadido Pisani.

Este complejo problema ha sido abordado muchas veces, pero en esta ocasión los investigadores usaron herramientas estadísticas (llamadas análisis predictivos) para analizar los estudios genéticos hechos por otros científicos. Con esos datos, encontraron que la hipótesis de que las esponjas llegaron primero explican mejor las diferencias genéticas que la otra.

Además han resuelto el problema que llevaba a que los análisis genéticos hechos por unos y por otros obtuvieran conclusiones contradictorias sobre si los primeros fueron los ctenóforos o las esponjas: el efecto «flip-flop».

Gracias a nuevas herramientas para analizar enormes cantidades de datos, los investigadores han podido dar la respuesta de la genética a uno de los debates más antiguos de la Biología. De hecho, así podrían llegar respuestas a otros enigmas o nuevas preguntas para asuntos aparentemente resueltos.

Tal como Pisani ha explicado, los datos genómicos (de grandes cantidades de genomas o grupos de genes) se usan desde hace no mucho tiempo para distinguir entre las ramas en las que se clasifica a los seres vivos. De hecho, fue en 2008 cuando un estudio así propuso que los ctenóforos podrían ser los animales más antiguos de la Tierra. «Ahora tenemos mejores herramientas para analizar los datos», ha concluido Pisani. Por eso, es más fácil analizar en qué se parecen realmente los animales o cuáles son los más antiguos.