Ciencia

¿Por qué no somos medio neandertales?

La evolución ha eliminado gran parte de la herencia genética de la otra especie humana inteligente, con la que nos cruzamos hace miles de años

Los seres humanos tenemos un pequeño porcentaje del genoma neandertal
Los seres humanos tenemos un pequeño porcentaje del genoma neandertal - Archivo
La evolución purgó muchos genes neandertales del genoma humano
La evolución purgó muchos genes neandertales del genoma humano- Jaysmark, Flickr, CC BY

Cuando el Homo sapiens, la especie a la que pertenece el ser humano moderno, salió de África hace decenas de miles de años para expandirse por Europa y Asia, se encontró con otro grupo humano inteligente, los ya extintos neandertales, con quienes inició una fascinante relación. Las dos especies debieron de mostrar un especial interés entre sí, porque se conocieron íntimamente y tuvieron descendencia. Ese intercambio genético es hoy patente en todos nosotros, con la excepción de los africanos, ya que entre el 1% y el 4% de nuestro genoma es de origen neandertal. Pero, ¿por qué esa herencia es tan pequeña? ¿Por qué no somos todos «más neandertales»? Para un equipo de científicos de la Universidad de California Davis la clave está en el tamaño. El tamaño de la población.

Los investigadores creen que la primera descendencia híbrida habría sido, en promedio, una mezcla mitad genes de neandertal, mitad de homo sapiens, y que esos hijos podrían haberse criado con los humanos modernos, con los neandertales o con otros híbridos. La cuestión es saber a dónde ha ido a parar todo ese ADN neandertal original. Una hipótesis dice que los neandertales se volvieron pronto genéticamente incompatibles con los humanos modernos, por lo que sus hijos híbridos podrían no estar bien adaptados en términos evolutivos, o bien no lograban prosperar o no eran fértiles.

Pero científicos de la Universidad de California Davis encontraron algo diferente. En lugar de una fuerte selección en contra de unos pocos genes neandertales, hallaron una selección débil, pero generalizada, contra muchas secuencias del ADN neandertal que poco a poco lo está sacando de nuestro genoma.

Variantes perjudiciales

Según el profesor Graham Coop, autor principal del trabajo publicado en la revista PLOS Genetics, esa teoría es consistente con una población pequeña y aislada de neandertales que se mezcló con una mucho mayor de sapiens. La endogamia en poblaciones pequeñas implica que variantes genéticas comunes puedan permanecer incluso si son perjudiciales en algún grado. Pero cuando se mezclan en una población más amplia, la selección natural comienza a actuar en contra de esas variantes poco favorables y a eliminarlas.

«El tamaño de la población humana ha sido históricamente mucho más grande, y esto es importante, ya que en grandes poblaciones la selección es más eficiente en la eliminación de las variantes deletéreas (que son perjudiciales pero no letales)», afirma el investigador postdoctoral Ivan Juric, participante en el estudio. Es decir, las variantes débilmente perjudiciales que podrían persistir en los neandertales no podían perdurar en el ser humano. «Creemos que esta simple explicación puede aclarar el patrón de ascendencia neandertal que vemos hoy en día en el genoma de los humanos modernos», concluye.

Los investigadores creen que si los neandertales hubieran alcanzado un tamaño de la población más grande en Europa o si las poblaciones humanas hubieran crecido más lentamente, «algunos de nosotros probablemente llevaríamos una ascendencia neandertal mucho mayor en nuestro genoma».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios