Localización de fósiles de los primeros humanos modernos en África y Oriente Medio
Localización de fósiles de los primeros humanos modernos en África y Oriente Medio - Rolf Quam / Universidad de Binghamton

Los humanos salieron de África 50.000 años antes de lo que se creía

El hallazgo de una mandíbula en una cueva de Israel complica lo que creíamos saber sobre los orígenes del Homo sapiens

MadridActualizado:

La historia de nuestra especie se parece cada vez menos a lo que nos enseñan los libros te texto. Todo un abanico de nuevos descubrimientos, en efecto, lleva ya varios años revolucionando lo que los investigadores sabían, o creían saber, sobre los primeros Homo sapiens, esto es, los primeros humanos como nosotros.

La última sorpresa nos llega de Israel, donde un numeroso equipo internacional de investigadores, capitaneado por Israel Hershkovitz, de la Universidad de Tel Aviv y entre los que se encuentra Juan Luis Arsuaga, del Centro Mixto UCM-ISCIII sobre Evolución y Comportamiento Humanos en Madrid, ha encontrado el fósil de humano moderno más antiguo que se conoce fuera de África. De hecho, el hallazgo, que se publica esta semana en Science, sugiere que nuestros primeros antepasados directos abandonaron el Continente Negro por lo menos 50.000 años antes de lo que se creía.

Hábiles cazadores

Los restos arqueológicos asociados a la mandíbula revelan, además, que los habitantes de la cueva eran hábiles cazadores de especies de caza mayor, controlaban el fuego y manejaban un "kit" de herramientas propias del Paleolítico Medio Temprano, muy similar al encontrado junto a los restos de los primeros humanos de nuestra especie en Africa.

A pesar de que con anterioridad ya se habían encontrado dentro de Africa fósiles de humanos modernos incluso más antiguos, el momento y las rutas seguidas por Homo sapiens en su migración fuera del continente negro siguen envueltas en niebla. Y ambas resultan de vital importancia para comprender cómo fue la evolución de nuestra propia especie. Se sabe que Oriente Medio representó un importante "corredor migratorio" para varias especies de homínidos durante el Pleistoceno, y que la región fue ocupada, aunque en momentos distintos, tanto por humanos modernos como por neandertales.

Por eso, los investigadores creen que el descubrimiento de Misliya abre las puertas a nuevas teorías y posibilidades, como la del reemplazo demográfico o la mezcla genética con poblaciones locales mucho antes de lo que se pensaba. De hecho, el hallazgo del fósil encaja a la perfección con las recientes sugerencias, basadas únicamente en análisis de ADN antiguo, de que tuvo que haber una migración anterior a la que conocemos, de unos 220.000 años de antigüedad.